Kántabros y Baskos.

26 julio, 1998

Kántabros y Baskos. (26-07-1998)

Hoy voy a cederle la palabra y por ende esta página a un autor basko del siglo XIX: Juan B. Arakistain… y conocer algunas de las noticias que sobre los antiguos Kántabros nos ha legado este escritor tolosano en su obra, publicada en 1866, Tradiciones Vasco-Cántabras.

Ha transcurrido poco más de un siglo y desazona constatar hasta que extremo se han degradado las cosas en la relación de armonía que existió siempre entre los Baskos y sus vecinos Cántabros y Castellanos. ¿Quién ha sido el responsable de ese deterioro? Sin vacilación alguna, los malos historiadores y el clero adicto a ellos que comulgó a pies juntillas con todos sus disparates sobre el origen foráneo de los baskos. Algo parecido a lo que sucedería en Cantabria si se diese crédito a los dislates que algunos fanáticos de lo propio predican respecto a la singularidad de los antiguos Cántabros en relación con los pueblos de su entorno. Lean ustedes y asómbrense conmigo…

¡Qué de estragos desde entonces! ¡Qué de sangre y mantanza bajo los muros de la ciudad de Cantabria, y en los llanos de Bellica, y en las gargantas de Menduria!… Que triunfantes o vencidos, muchos o pocos los Cántabros, mientras haya quienes salienten celebrarán la fiesta sagrada y lanzarán como hoy nosotros su grito de guerra al tirano, diciendo: ¡Odio eterno, odio a muerte contra Roma! Exterminio y sangre. Que el Cántabro vive libre y muere libre. Libre como las águilas de las montañas, la tempestad de sus mares y el espíritu de su Dios

Lo de los nazis, un chiste al lado de lo de los romanos con los Cántabros. Volveré sobre este tema, porque lo del desenlace de la guerra entre cántabros y romanos, todavía no ha sido contado como verdaderamente ocurrió. Los baskos, que sí se salvaron de la debacle, recuerdan los hechos con bastante más precisión.

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