De cuando Hércules abrió el estrecho.

2 agosto, 1998

De cuando Hércules abrió el estrecho. (02-08-1998)

Hace 2.500 años, Tartesos era ya una leyenda como ahora. Y seguro que era buscada por doquier, con el mismo éxito que hoy. Porque está en las antípodas de donde se piensa. Y esas antípodas coinciden con la cuna del arte prehistórico. O, lo que es lo mismo, con la cuna de la civilización… En Andalucía se copió la toponimia del Norte y se calcaron también aquellas Columnas de Hérkules que este héroe había erigido en torno al primitivo Estrecho de Hérkules. Que se hallaba en las fuentes del río Tartesos = Ebro, allí donde Avieno documenta al río Hiberus…

La verdadera Tartesos no tiene absolutamente nada que ver con la España meridional. Y de ahí el que fuera “una región brumosa y muy rica en pastos”. O el que la acrópolis de Tartesos se alzase sobre una montaña cubierta de por un espeso y húmedo boscaje…

El primer albabonazo sobre la verdadera ubicación del Estrecho lo da Aristóteles cuando en su Meteológica nos dice que “los ríos Istros y Tartesos tienen sus fuentes en una montaña de la Céltica denominada Pirene, yendo a desembocar el segundo más allá de las Columnas de Hérkules”. Testimonio que se completa con este otro de Heródoto: “ El río Istrio nacía cerca de una ciudad de los Celtas llamada Pyrhene, junto a las Columnas de Hérkules, en los Pirineos de Iberia”.

Pirene fue un monte concreto de las fuentes del Ebro, habiéndose proyectado más tarde su nombre a toda la Cordillera Cantábrica y a la prolongación oriental de ésta: los modernos Pirineos. Todavía en un documento de época visigoda se denomina Pirineos a las montañas en las que nace el río Ebro = Tartesos. Y aprovecho también para refutar la especie de que el río Istros era el Danubio. Los textos históricos prueban que este río estaba situado en el primitivo País de Occidente. Léase en España…

Justino: “Los bosques de los Tartesios, en los cuales se escribe que los Titanes movieron la guerra contra los dioses, fueron habitación de los Kuretes”. Luego todos –Tartesios = Titanes = Tártaros- fueron los mismos. Y su reino estaba en la primera Iberia del Alto Ebro.

De todo cuanto antecede se deduce que el extraviado y ahora reencontrado Estrecho no era otra cosa que un desfiladero entre montañas, un tajo que iba a permitir dar salida hacia el mar a las aguas de la cabecera del Ebro… dos montañas… Al mover esas dos moles, el viejo Lago del Ebro desaguó…

Sí están, sin embargo, en el genuino Estrecho de Hérkules del curso superior del río Besaya: las dos imponentes acrópolis de Bergida y de Aracillum siguen ofreciendo testimonio del extraordinario rigor de todas las tradiciones históricas y mitológicas que se han conservado sobre este asunto. Y por cierto que la hilo de Aracillum postillo que de este nombre se han derivado dos palabras latinas que hacen ocioso cualquier comentario: arcis significa acrópolis o ciudadela¸y artus… estrecho.

Hermiteo fue el verdadero nombre del Estrecho de Hérkules. El monte Hermida, situado entre Aracillum y Bergida, lo recuerda. De aquí el Desfiladero de la Hermida…, hermano gemelo en su denominación de la ciudad consagrada al dios Hermantario o San Emeterio. Es decir, a Santander. Y el tajo abierto por Hermes = Hérkules en este caso resulta evidente: la lengua de mar que antes penetraba hasta Peña Cabarga…

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