Camárica, la ciudad de la bahía.

13 septiembre, 1998

Camárica, la ciudad de la bahía. (13-09-1998)

Yo mismo me habría escandalizado hace poco tiempo de hacer semejante afirmación: la ciudad cántabra de Kambarika, documentada por los autores clásicos con el nombre de Camárica, estuvo situada en la cumbre de la hoy denominada Peña Cabarga, sobre el Valle de Camargo y las ondulaciones de Cabárzeno…

Una de dos: o han existido dos Camáricas, situada una en el litoral y otra en las tierras del Ebro, o bien hemos de concluir –rindiéndonos a la evidencia- que las denominadas Tablas de Ptolomeo chirrían a la hora de ofrecernos testimonio sobre la situación de esta vieja urbe sagrada… Cámbara = cambra = cámara son formas indistintas de una misma palabra que aparece indefectiblemente relacionada con conceptos sagrados. Recordemos, si no,  la Cámara Santa. O los Camarines en los que se exponen las imágenes de María… Es porque el primer emplazamiento que recibió esta denominación ejerció una función de esta misma naturaleza, sirviendo como santuario que estaba reservado al culto de Diosa Madre y al que sin duda tenían prohibido el acceso todos sus fieles devotos, a excepción de las doncellas o camareras a ella consagradas.

Si me admiten ustedes el vaticinio, me atrevo a asegurar que el santuario que existe en algún lugar de las entrañas de la Cabarga, comparado con Lascaux o con Altamira, vendrá a ser algo así como la Catedral de Burgos al lado de cualquiera de las humildes ermitas que se alzan en los arrabales de nuestros pueblos y ciudades. Que por algo la voz griega kámara significa bóveda o amplia estancia abovedada.

Abunda en la evidencia de que la ciudad de Camárica estuvo situada a la orilla del mar, el hecho de que existiera una ninfa del mar llamada Camarina, a la que se tiene por hija del Océano…

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