El Proyecto “Gran Simio”

18 octubre, 1998

El Proyecto “Gran Simio” (18-10-1998)

El disparate concebido por Darwin respecto a la filiación simiesca de la Humanidad sigue su marcha ascendente e imparable… ¿En qué consiste este humanista proyecto? Pues nada menos que en el propósito de extender los ideales humanos de derecho a la vida, de igualdad moral, de protección de la libertad individual y de prohibición de la tortura a nuestra especie más próxima… O sea, considerar a los simios como miembros de pleno derecho en la comunidad humana configurada por todos los Homo sapiens. Beneficio que se pretende extender a gorilas, chimpances y orangutanes, so pretexto de que su vida emotiva y sus facultades mentales son semejantes a las nuestras…

Cursilería amén de monumental bobada, porque, para empezar, el derecho a la vida y a la libertad debemos reconocérselo los seres humanos absolutamente a todas las especies animales, con independencia de que se asemejen o no a nosotros. Aparte de que hay animales que por su inteligencia, por su sensibilidad, por su comportamiento y por su funcionamiento biológico se encuentran mucho más próximos a nosotros que los simios. Y pienso, por encima de todo, en los delfines, individuo marino cuyo parentesco y vinculación con nuestra especie son no sólo extraordinarios sino antiquísimos. Y de ahí el que nuestros antepasados reconociesen a sus reyes y divinidades como hijos de delfines y no gorilas y de orangutanes…

Los sentimientos de justicia, solidaridad y altruismo se dan en muchísimas especies animales, hasta extremos incluso muy superiores a como se producen entre los humanos. Lo que quiere decir que es una necedad como la copa de un pino eso de afirmar que los simios pertenecen a nuestro mismo linaje, por el hecho de que se atisben esos valores en ellos…

En lo que atañe a la inteligencia, resulta indignante que todos los darwinistas empecinados quieran olvidarse de que son numerosas las especies animales cuya inteligencia es infinitamente superior a la de los simios, aproximándose mucho más a la humana. Tal es el caso de los propios delfines. O de las ballenas. O de los elefantes. O incluso de las poco apreciadas vacas… o como uno de los animales más inteligentes del planeta: el castor… que realiza presas que han llegado a alcanzar los cien metros de longitud por diez de altura…

Las semejanzas anatómicas son accesorias, ya sea entre animales ya entre los propios seres humanos. Es la sintonía mental la que nos hace afines e incluso iguales…

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