El bastión de la Kantabriana.

15 noviembre, 1998

El bastión de la Kantabriana. (15-11-1998)

Los Godos germanos, como los Árabes luego y antes los Celtas y los Romanos, se empecinaron como lo hicieron en la conquista de las tierras del Alto Ebro porque eran plenamente conscientes de ser originarios de ellas. De otro modo, ya se me dirá si hemos de atribuirr a la casualidad el hecho de que siendo la Península Ibérica tan extensa, todos los pueblos que la han invadido hayan concentrado sus esfuerzos en la conquista de esa región cantábrica, carente del más mínimo valor estratégico…

Los cronistas musulmanes -como otrora los romanos- nos han legado una versión enormemente sesgada y falaz de su enconada lucha contra los pueblos que moraban en el Alto Ebro… Algo no encaja pues cuatro guerrilleros desarrapados, escondidos en el pico de una montaña, no habrían sido capaces de reconquistar ni un corral de gallinas. Leamos a Ibn Adhari: “En el año 865 se hizo una nueva campaña contra Álaba. Abd al-Rahman ben Muhammad comenzó por avanzar hasta el Duero, donde organizó las tropas que vinieron a unírsele de todas partes. De allí llevó su campo al Desfiladero de Paradiso, se apoderó de los cuatro castillos que le defendían, tomó cuanto contenían y los arrasó… Gracias a este método, no permaneció intacto ni uno solo de los castillos pertenecientes a Rodrigo, príncipe de Al-Kilá, a Ordoño, príncipe de Tuka, a Gundisalvo, príncipe de Burcha y a Gómez, príncipe de Mesaneka. Abd al-Rahman se dirigió enseguida contra Al-Mahalla, que era uno de los más grandes distritos que dependían de Rodrigo: arrasó todos los alrededores e hizo desaparecer hasta sus huellas”.

Menos lobos… la Crónica Albeldense nos ha legado algunas noticias sobre la situación de la guerra contra los moros en el frente de Álaba (Montes Albarenes), diez y siete años más tarde, siendo el panorama que nos presenta radicalmente distinto y harto más fidedigno… “El año 882 Al-Mundhir, hijo del rey Muhammad,… y el ejercito de España de ochenta mil soldados. Entrando en los términos de nuestro reino, lucharon primero junto al castillo de Cellorigo, más nada alcanzaron sino que perdieron muchos de los suyos. Vigila era entonces Conde de Álaba. La misma hueste vino hasta la raya de Castilla, al castillo llamado Pancorbo. Se combatió tres días pero no consiguió victoria alguna y perdió muchos de los suyos por obra de la espada vengadora. Diego Rodríguez era Conde de Castilla”.

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