El primer ‘Caudillo’.

22 noviembre, 1998

El primer ‘Caudillo’. (22-11-1998)

Tanto la orografía como la toponimia del macizo de los Montes Obarenes, no dejan lugar a dudas respecto a la localización en su entorno inmediato de la célebre Batalla de Covadonga. Es cierto, pues, que los Cristianos vencieron a los Moros en Covadonga. Lo que ya no es tan cierto es que ésta se encuentre en Asturias o bien que fuesen acaudillados por un tal Don Pelayo…

En el castellano Libro de Alexandre cuya antigüedad es infinitamente mayor que la que se le atribuye, es posible leer cosas como éstas: “Las estorias cabdales fechas de buen pintor / la una fue de Ercoles, firme campeador. / La otra fue de Paris, un buen doñeador”… Hérkules, como sus paralelos Sant Yago, San Millán, Perseo o San Jorge, mató al dragón Campé que vomitaba fuego por los ojos y por la boca y se hizo acreedor al título de Campeador o Campeón

Don Pelayo acaudilla simbólicamente a los pueblos cantábricos, del mismo modo que lo hace el santo patrón de España, Sant Yago, cuando se pone al frente de las huestes cristianas en la batalla de Clavijo… Cuando la Historia nos presenta a Don Pelayo como Duque de los Cántabros es por algo… en el claustro del monasterio de San Salvador de Oña, junto a la vieja Covadonda, fueron recogidos los restos de algunos de los caballeros que más se distinguieron en la Reconquista. Por cierto que destaca entre ellos uno en cuyo epitafio parece emerger la memoria del rey Don Rodrigo: “La gloria esclarecida de Temístocles realzó el lustre de la docta Atenas, mas la fama de Rodrigo llenó los confines de la Hesperia entera”.

A %d blogueros les gusta esto: