El país de la música.

19 septiembre, 1999

El país de la música. (19-09-1999)

Como la cuna de la cultura humana fue Asia, se supone con fundamento que allí también tuvo lugar el origen de la música. Estas palabras, tomadas de una enciclopedia cualquiera, nos ilustran respecto a la absoluta ignorancia en la que nuestra época vive en relación con la génesis de la que es, sin discusión alguna, la más perfecta, completa y sublime de todas las Artes…

Veamos. Por una parte, la invención de la música aparece relacionada con el bíblico Tubalkain, que no es otro que el primer poblador mítico de España, Túbal. Otras tradiciones atribuyen esa invención al rey David, personaje que, como Túbal, no ha existido jamás, tratándose de otro de los reyes míticos de España, Habidis. Por eso la llamada estrella de David no es otra cosa que el viejísimo emblema de los Hebreos de Sepharad. De Hesperia o Hispania. Emblema que representa a la Estrella solar adorada por nuestros antepasados…

Los Griegos mediterráneos, hijos de Iberia, le atribuían a Orfeo el descubrimiento de la música. Nuevamente, a un dios occidental. O, lo que equivalente, ibérico. Y prueba monumental de ello es que las viejas fuentes históricas aseguran que Orfeo compuso sus misteriosos hymnos en el monte Hesperkio. Léase en el mismo monte Hesperia sobre la que había caído la estrella de David

Las antiquísimas sociedades matriarcales del norte de España fueron las descubridoras de la música y de la danza… de ahí el nombre de la armonía, porque Armenia es otro de los viejísimos nombre –documentado- del norte de España.  O melodía, en memoria de las míticas Melíades, hijas de la Estrella solar a las que recuerda nuestra toponimia: Mélida, Merodio, Melledes… Y, por fin, el propio nombre de la música, vinculado a las propias hijas del Sol, las Misias o Musas. Las mismas que dieron nombre a Muxía, Múxika, Mixangos, Misiego, Muskaria, Muskiz… O al santuario de Muskilda

A %d blogueros les gusta esto: