La gran Kantabria.

19 diciembre, 1999

La gran Kantabria. (19-12-1999)

Resulta hermosísimo contemplar cómo los antiguos Nabarros, los antiguos Baskos o las gentes de las tierras de Castilla y hasta de León, se han ufanado desde muy antiguo de su condición de Cántabros… las tierras cántabras se vieron socorridas por Astures, Keltíberos y Euskaros, luchando todos ellos al lado de los Kántabros cual si de un solo pueblo se tratara. Al Padre Flórez, que el cielo confunda, le debemos el mérito de haber quebrado, tal vez para siempre, esa viejísima fraternidad que siempre había unido a los pueblos del Norte. Fraternidad no exenta de rivalidad pero fraternidad auténtica al cabo…

Un refrendo de mis investigaciones lo he encontrado en el libro Las Habidas, su autor un joven tudelano (Hieronymo Arbolanche) que no llegó a cumplir los 30 años y que nos ha legado una obra de una trascendencia colosal, literalmente preñada de mitología ibérica químicamente pura e incontaminada. Y digo ibérica porque se trata de todas las fabulaciones que nacieron a orillas del río Hebro… obvio para mí desde hacía tres lustros: que todas las mitologías del Mediterráneo son meros calcos –o corrupciones, como se quiera- de la primera mitología del planeta nacida en tierras de Cantabria

Arbolanche nos dejó escritas estas expresivas palabras: …que dixo, pues, de ti, Cantabria, triste madre, dichosa en produzir agora gentes dispuestas para eterna guerra, que habías de ver morir todos tus hijos y dar muerte a los suyos las mugeres y echar en Ebro todas sus haziendas… Su maestro, Don Melchior Enrrico, le dirige a su discípulo en la Introducción de su libro: …quel suelo Cántabro fue venerado de belicoso, pero no de sciencia. Pues diga dó prendió este desmandado las nueve Musas en su adolescencia, que assí con pluma tosca y mal cortada, en sus secretos dio tan grande entrada

A %d blogueros les gusta esto: