Poesía y Teatro

Poesía.

Obra poética “completa” 1962-1985. –Libros 1º á 5º- (Ediciones de Cámara, 1985)

Libro primero. “Dos de Diciembre” a Elsa, a los diez y siete años, cuando mis poesías, merced a ella, empezaron a ser algo menos impresentables de lo que hasta ese momento –2 de Diciembre de 1962- lo habían sido. Todo empezó en el Palau de la Música de Barcelona, escuchando a Bela Siki la primera Balada de Chopin.

“A lo lejos las notas de un piano

convertían el silencio en poesía.

Alcé mi vista al cielo

y escuché en mi alma una voz:

“Ella es”, me repetía.”

Libro segundo. “Un mes de mar y poesía” en Calella, a lomos de una lancha hinchable. Veinticuatro años y en vísperas de partir hacia Bruselas.

“Me gusta llorar el llanto

que lloré algún día.

Llorándome vuelvo a ser

el que no era

y que al llorar,

en su dolor se hacía.

Tengo miedo de hacerme

y de dejar de llorar.”

Libro tercero. “Diario Poético” a Juana Teresa.

“El domingo veré el mar,

y en el mar habrá una barca a la deriva,

una barca que espera ser asida,

una barca feliz, sin pescador.”

Libro cuarto. “Diáspora del alma”.

“Galerias Condal. Barcelona.

La sala de cine estaba repleta.

Ocupamos nuestro asiento y comenzó mi

Recelo: ¿me atrevería a besarte? Lo

Intenté pero fue en vano, hasta que

Al cabo, tú me arrancaste el beso.”

Libro quinto. “Los fríos valles del alma”.

“Te alejas y en el tallo de mi vida,

con tu huella dejas sueños…

¡tantos!

y poemas que son llantos

de mi alma dolorida.”

Teatro.

Trilogía de Don Juan y de Don Mendo. (2003).

El Lunes 23 de Junio a las ocho de la tarde, en los salones del Club Financiero Génova de Madrid, tuvo lugar la primera lectura de la obra teatral El Infierno de Don Juan y de Don Mendo, recientemente escrita por el poeta, filólogo y prehistoriador Jorge Mª Ribero-Meneses. Con gran éxito de público y, una larga y sonora ovación final.

Risas, sonrisas y carcajadas de principio a final, en una obra tremendamente irónica, sensual, picante e iconoclasta, escrita en verso a imagen y semejanza de nuestro teatro clásico y muy en particular de sus precedentes más directos, Don Juan Tenorio de José Zorrilla y La venganza de Don Mendo de Pedro Muñoz Seca. Tras la primera lectura parcial, privada, de la obra, un profundo conocedor de la tradición teatral española, dijo de su autor: ha tomado las corrientes de dos obras cumbres de nuestro Teatro (Don Juan Tenorio y La venganza de Don Mendo) y ha conseguido fundirlas, formando una nueva corriente, mayor… y mejor.

Se da la circunstancia novedosa de que El Infierno de Don Juan y de Don Mendo es la primera obra teatral que ha sido escrita íntegramente en sonetos. En sintonía con el hecho de que en el curso de un solo año –2002-, Ribero-Meneses haya escrito una colección de 1040 sonetos –Los estadios del alma-, sin precedentes en la historia de la Literatura universal.

El autor ha dedicado su primera obra teatral a sus inspiradores Pedro Muñoz Seca y José Zorrilla, así como a su “maestro literario” Ramón María del Valle Inclán. Y la segunda, a su antepasado y paisano Leopoldo Cano, tío de su abuelo materno Luis San José Cano. Se da la circunstancia de que la familia Cano de Valladolid contó con un buen número de miembros de la abogacía y de la judicatura, integrados todos ellos en la Real Chancillería de Valladolid y colegas, entre otros, del padre del dramaturgo vallisoletano José Zorrilla. La obra más célebre de Leopoldo Cano, La Pasionaria, alcanzaría tal éxito que fue representada en numerosos países europeos, siendo de la protagonista de dicha obra de la que tomaría su alcuño la líder comunista Dolores Ibarruri.

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