1998

Como aprendimos a contar. (20-12-1998)

El ser humano aprendió a contar mirándose a las manos. De hecho, todavía hoy seguimos recurriendo a los dedos para efectuar esta misma operación… Existen diez números porque poseemos diez dedos… Dedos o dáctilos, que es su verdadero nombre en tanto que derivación de uno de los principales alias de la Diosa solar: Bastalla. El mismo epíteto que fuera adoptado por los moradores de las tierras altas del río Ebro, los primitivos Baztallos de los que serían herededos sus descendientes los Gaztallos o Castellanos, los Baztones o Bazkones, los Baztellos o Vacceos de la Meseta superior, los Baztones o Vetones de la Meseta inferior, los Gaztallanes o Catalanes y, en fin, los Bástulos y Bastetanos de la Bética… Virtualmente, todos los pueblos de Iberia. Y eso por no hablar de las mucho más remotas y no meros ibéricas Biztias o Amazonas…, que habrían de dar nombre a las Vestales

 

Cantabria fue una montaña. (13-12-1998)

Si consultan ustedes un diccionario de galés, se encontrarán con que el numeral ciento en esa lengua es la palabra cant. Y si recurren al euskera, verán que en este caso es eun, término sospechosamente afín al de la tierra de Eon o de La Atlántida. Y en las lenguas romances, en fin, nos decantamos por la forma ciento cuyo parentesco con santo es mucho más que una coincidencia…

¿Por qué se nos habla de las cien ciudades de Creta? ¿O de las cien puertas de Tebas? ¿O de las cien puertas de la Torre de Babel? ¿O de las cien fuentes del monte Tómaro?… ocultan la memoria de cien cavidades subterráneas importantes que se abrían en la primera montaña… Aquella Greta = Kreta en la que existía un impresionante laberinto subterráneo… que es el mismo al que también se conoció con los nombres de Troya y de Egipto

La clave de todo este asunto me la ofreció un autor antiguo, Diodoro de Sicilia, al decirnos que había cien puertas en Tebas, en cada una de las cuales vivían doscientos soldados. Lo que quiere decir que no se trataba de puertas sino de galerías subterráneas (pensar en edificios en la Prehistoria remota resultaría aberrante)… Tengo la certeza de que ese auténtico mundo subterráneo que han descubierto los espeleólogos de Edelweis en los Montes de Somo o de Burgos, forma parte del laberinto creado y habitado por la primera Humanidad…

 

En las fuentes del Nilo. (06-12-1998)

Las noticias que nos han transmitido los historiadores antiguos… refiriéndose espícíficamente a las polémicas y archibuscadas fuentes del río Nilo, iban a ser las que en las postrimerías del año 1994 me llevasen a identificar a los Montes de Pas = Somo = Luna como la montaña recordada por la Humanidad primitiva como su primera morada…

A tenor de las viejas fuentes históricas, el río Neila -al que más tarde los griegos denominados Neilos, confundiéndolo con el Nilo africano-, nacía en un macizo montañoso, jamás identificado, que respondía al nombre de Montes de la Luna. Macizo en uno de cuyos montes, denominado Mero o Mello, existía una importantísima urbe troglodítica, en buena medida perforadas por sus habitantes, habrían desarrollado su existencia las primeras comunidades humanas…

La ciudad troglodítica del monte Mello que se erguía en las fuentes del Nilo y en la que -afirman los historiadores antiguos- moraban los Atlantes, resulta no ser otra que aquella mítica Amalla en la que Cántabros, Baskos y Castellanos recordaban haber tenido su cuna, siendo esta Amalla… aquella montaña legendaria que tenía cien ojos / cien brazos / cien fuentes / cien puertas… Léase, lisa y llanamente, cien galerías subterráneas. Y de ahí el que fuera amillatun el nombre árabe del número cien, hoy denominado miyatun esta lengua y miya en la swahili. Como nuestro millar (diez veces cien), surgido también de la lengua baska que denomina amar al número diez…

Harto era Castilla pequeño rincón, cuando Amalla era cabeza y Fitero mojón

 

Un descubrimiento escalofriante. (29-11-1998)

En su edición del miércoles 11 de noviembre, las páginas de ALERTA se hacían eco del descubrimiento de una red impresionante de galerías subterráneas que hasta la fecha había permanecido oculta e ignorada en algún lugar del macizo montañoso, compartido por Burgos y por Cantabria, al que se conoce o se ha conocido con los nombres de Montes de Luna o de Estella, Montes de Somo, Lombo de Pas o de Paz y Sierra de Balbanuz (este último corrompido hoy en el disparatado Sierra del Polvo)… sumar el nombre de Montañas de Burgos que se aplicaría más tarde, genéricamente, a toda la región oriental cántabra… muy importante ha tenido que ser cierta montaña de la región cántabra, para que toda ella haya acabado respondiendo a esta denominación…

Montaña fue el nombre del macizo al que las viejas tradiciones históricas y populares postulaban como primer lugar poblado por el ser humano. Léase de la primera montaña sacralizada por el matriarcado y a la que se rendía culto como matriz de nuestra especie…

Mi primera respuesta a este último interrogante se llamó Peña Sagra. Cuatro años después rectifiqué y me decanté por su vecina Peña Labra. Aunque en seguida caí en la cuenta de que la clave del enigma se encontraba algo más al Este… Fue entonces cuando sopesé la posibilidad de que la cuna hubiera estado más al sur: tal vez en la Sierra de Adamanda, Cogolla o Ezkaray… Al final y ya a caballo de 1994 y 1995, hice diana por fin y comprendí que la primera Montaña había sido la de Luna, Somo o Pas… La primera montaña poblada por el hombre estaba virtualmente horadada

Los descubridores del mundo subterráneo de los Montes de Somo o Pas se han quedado estupefactos al encontrarse, de momento, con una galería lineal de 15 kms. de longitud, de la que se desprenden medio centenar de galerías laterales cuya extensión se desconoce pero que se adivina importante. Y encima, a menos de 200 metros del acceso otra galería similar… los espeleológos que han efectuado este hallazgo, sin ser conscientes de ello, han ido a dar con una impresionante urbe subterránea que, como ellos mismos ya intuyen, debe estar repleta de restos arkeológicos…

 

El primer ‘Caudillo’. (22-11-1998)

Tanto la orografía como la toponimia del macizo de los Montes Obarenes, no dejan lugar a dudas respecto a la localización en su entorno inmediato de la célebre Batalla de Covadonga. Es cierto, pues, que los Cristianos vencieron a los Moros en Covadonga. Lo que ya no es tan cierto es que ésta se encuentre en Asturias o bien que fuesen acaudillados por un tal Don Pelayo…

En el castellano Libro de Alexandre cuya antigüedad es infinitamente mayor que la que se le atribuye, es posible leer cosas como éstas: “Las estorias cabdales fechas de buen pintor / la una fue de Ercoles, firme campeador. / La otra fue de Paris, un buen doñeador”… Hérkules, como sus paralelos Sant Yago, San Millán, Perseo o San Jorge, mató al dragón Campé que vomitaba fuego por los ojos y por la boca y se hizo acreedor al título de Campeador o Campeón

Don Pelayo acaudilla simbólicamente a los pueblos cantábricos, del mismo modo que lo hace el santo patrón de España, Sant Yago, cuando se pone al frente de las huestes cristianas en la batalla de Clavijo… Cuando la Historia nos presenta a Don Pelayo como Duque de los Cántabros es por algo… en el claustro del monasterio de San Salvador de Oña, junto a la vieja Covadonda, fueron recogidos los restos de algunos de los caballeros que más se distinguieron en la Reconquista. Por cierto que destaca entre ellos uno en cuyo epitafio parece emerger la memoria del rey Don Rodrigo: “La gloria esclarecida de Temístocles realzó el lustre de la docta Atenas, mas la fama de Rodrigo llenó los confines de la Hesperia entera”.

 

El bastión de la Kantabriana. (15-11-1998)

Los Godos germanos, como los Árabes luego y antes los Celtas y los Romanos, se empecinaron como lo hicieron en la conquista de las tierras del Alto Ebro porque eran plenamente conscientes de ser originarios de ellas. De otro modo, ya se me dirá si hemos de atribuirr a la casualidad el hecho de que siendo la Península Ibérica tan extensa, todos los pueblos que la han invadido hayan concentrado sus esfuerzos en la conquista de esa región cantábrica, carente del más mínimo valor estratégico…

Los cronistas musulmanes -como otrora los romanos- nos han legado una versión enormemente sesgada y falaz de su enconada lucha contra los pueblos que moraban en el Alto Ebro… Algo no encaja pues cuatro guerrilleros desarrapados, escondidos en el pico de una montaña, no habrían sido capaces de reconquistar ni un corral de gallinas. Leamos a Ibn Adhari: “En el año 865 se hizo una nueva campaña contra Álaba. Abd al-Rahman ben Muhammad comenzó por avanzar hasta el Duero, donde organizó las tropas que vinieron a unírsele de todas partes. De allí llevó su campo al Desfiladero de Paradiso, se apoderó de los cuatro castillos que le defendían, tomó cuanto contenían y los arrasó… Gracias a este método, no permaneció intacto ni uno solo de los castillos pertenecientes a Rodrigo, príncipe de Al-Kilá, a Ordoño, príncipe de Tuka, a Gundisalvo, príncipe de Burcha y a Gómez, príncipe de Mesaneka. Abd al-Rahman se dirigió enseguida contra Al-Mahalla, que era uno de los más grandes distritos que dependían de Rodrigo: arrasó todos los alrededores e hizo desaparecer hasta sus huellas”.

Menos lobos… la Crónica Albeldense nos ha legado algunas noticias sobre la situación de la guerra contra los moros en el frente de Álaba (Montes Albarenes), diez y siete años más tarde, siendo el panorama que nos presenta radicalmente distinto y harto más fidedigno… “El año 882 Al-Mundhir, hijo del rey Muhammad,… y el ejercito de España de ochenta mil soldados. Entrando en los términos de nuestro reino, lucharon primero junto al castillo de Cellorigo, más nada alcanzaron sino que perdieron muchos de los suyos. Vigila era entonces Conde de Álaba. La misma hueste vino hasta la raya de Castilla, al castillo llamado Pancorbo. Se combatió tres días pero no consiguió victoria alguna y perdió muchos de los suyos por obra de la espada vengadora. Diego Rodríguez era Conde de Castilla”.

 

La patria de los Godos. (08-11-1998)

Parece ocioso decir que el corazón de la España Goda estuvo situado en Castilla. Más exactamente en esas tierras del Alto Ebro que hasta la Edad Media ostentaron siempre la capitalidad histórica del país. Histórica, militar y a menudo política… En el ámbito de la genuina Covadonga de Cilla Perlata nos encontramos con topónimos tan elocuentes como éstos: Tierra de Rodrigo / Val de Rodrigo (siglo XIII)… O Rodrigoda, en este caso más al oeste y en torno al Lago del Ebro.

Godo no es una palabra germánica, como se piensa, sino euskérica. Significa “dios” y los antiguos Kántabros conocían con ella a sus primeros antepasados… la ermita que estuvo emplazada justamente en Cilla Perlata, en la genuina Covadonga, tuvo por advocación nada menos que la de Nuestra Señora de los Godos de Cilla Perlata. Todavía existe una necrópolis rupestre en su entorno que, por supuesto, no es medieval… huelga decir que esta Virgen de los Godos de Cilla Perlata era la propia Virgen de Covadonga que se veneraba en esta misma población ribereña del Ebro.

Godo es una corrupción de Gotto, forma alemana que a su vez se ha derivado del euskera Gozto o Gotzo con el que se designa a Dios, a los ángeles y al Espíritu Santo. Y aquí surge la sorpresa monumental y verdaderamente revolucionaria. Porque ese Gozto basko es una variante de Gazta, raíz del nombre euskérico de Castilla: Gaztella. Los genuinos Godos fueron, pues, los primitivos Gaztellanes o Castellanos del Alto Ebro, conocidos indistintamente -según las épocas- con este nombre y con los de Cántabros, Alabeses, Bizkaínos o Baskonzillos

En un escrito fechado en el año 900 puede leerse: “He aquí que nosotros, los Gassalianes (= Gastallanes), hemos sugerido a nuestro abad, el presbítero Guisando del monasterio de San Juan de Orbañanos…” Luego en el año 900 los Castellanos se llamaban a sí mismo Gastallanes, fieles al verdadero nombre euskérico de Castilla, Gaztella… Y ahora entenderán los canarios el porque de que todavía sigan llamando Godos a sus invasores los habitantes de la Península Ibérica.

 

El cuento de Don Pelayo. (01-11-1998)

Ya desde mi primer libro sobre estas materias –Cantabria, cuna de la Humanidad-, vengo defendiendo que nuestro tan traído y llevado Don Pelayo no es otro que el caudillo y héroe por antonomasia de los españoles de ayer y de siempre: Hérkules. O Atlante, como se prefiera, que de ahí el que las siete hijas de este fueran conocidas con el nombre de Pelayas, Peleyas o Pléyades

El verdadero Don Pelayo al que nuestros ancestros le atribuían todas sus victorias, es el mismo personaje mítico que ha dado nombre a la cruz que adorna la bandera de Asturias: Cruz de la Victoria a la que también se conoce como Cruz de Don Pelayo. Es lo mismo, porque detrás de ella no se esconde otra cosa que el antiguo Lábaro cántabro, a la sazón la primera bandera creada por el ser humano a la que se atribuía la potestad de otorgar la victoria a quien se hallase en poder de ella. Que de ahí el que las indeseables legiones de Roma se afanaran en hacer suyos todos los estandartes cántabros -ornados con el Lábaro o Cruz de don Pelayo-, llegando al extremo inaudito de renunciar a sus propias insignias para asumir la enseña de sus enemigos.

Paradojas del destino, los asturianos de hoy mantienen el Lábaro como bandera. Exactamente igual que los baskos en su Ikurriña. O que los nabarros, diseñado en este caso mediante los eslabones de una cadena. O que los castellanos… La de Cantabria es y ha sido siempre la cruz o lábaro de oro sobre un fondo encarnado.

 

Covadonga está en Burgos. (25-10-1998)

Allá por el año 1995, en el curso de los estudios que realicé sobre la toponimia e historia remota del macizo de los Montes Albarenes u Obarenes, lamidos por las aguas del río Ebro, ya caí en la cuenta de que el verdadero santuario de Covadonga no había estado situado en los Picos de Europa sino a orillas del materno río Ebro, en el impresionante desfiladero de Tartalés o de La Horadada abierto por las aguas de este río y de su feudatario el emblemático río Oca.

Son pocos los historiadores que le otorgan alguna credibilidad a ese supuesto inicio de la Reconquista en tierras de Asturias, siendo innumerables las tesis que se han elaborado tratando de reubicar el escenario de ese episodio fundamental de la historia de España. Para muchos está clarísimo que aquella legendaria batalla se desarrolló en el valle de Liébana, en tanto que otros dirigen su mirada hacia las tierras de la antigua Castilla Bellexia o Biella. No en balde el nombre del caudillo Don Pelayo aparece estrechamente vinculado al de la antigua sede episcopal de Val Composita, degradada hoy en todos los aspectos, incluso en su nombre, y conocida como Val Puesta: una de las Compostelas que han existido en el ámbito de Cantabria y del Alto Ebro…

Fueron justamente los Montes Albarenes, dada su calidad de puerta de la vieja Castilla y de Cantabria, el punto en el que se concentraron las tropas castellanas, baskas, cántabras y asturianas que le plantaron cara al invasor sarraceno… Umbral que no lograron cruzar jamás de una forma duradera… Por ello, la presencia árabe –como pueblo invasor- en Asturias, Cantabria, Euskadi y Norte de Castilla fue sencillamente anecdótica. Por no decir nula…

Dichos montes se integran en la antigua Cordillea Kantabriana, que ha conservado su nombre en el pueblo de Cantabrana y en la Sierra de Cantabria. Lo que es del todo coherente con el hecho de que el legendario Don Pelayo fuera Duque de los Cántabros. Que no de los Astures…

Pues bien, acabo de saber por Carlos Alonso, cura burgalés, que el monasterio de Covadonga fue fundado por el rey Alfonso I con monjes benedictinos de Cilla Perlata. Monjes que evidentemente se llevaron a la Nueva Covadonga una copia de la Virgen original que se veneraba en el santuario de Covadonga de Cilla Perlata. Copia que, por cierto, se quemaría en el siglo XVII.

 

El Proyecto “Gran Simio” (18-10-1998)

El disparate concebido por Darwin respecto a la filiación simiesca de la Humanidad sigue su marcha ascendente e imparable… ¿En qué consiste este humanista proyecto? Pues nada menos que en el propósito de extender los ideales humanos de derecho a la vida, de igualdad moral, de protección de la libertad individual y de prohibición de la tortura a nuestra especie más próxima… O sea, considerar a los simios como miembros de pleno derecho en la comunidad humana configurada por todos los Homo sapiens. Beneficio que se pretende extender a gorilas, chimpances y orangutanes, so pretexto de que su vida emotiva y sus facultades mentales son semejantes a las nuestras…

Cursilería amén de monumental bobada, porque, para empezar, el derecho a la vida y a la libertad debemos reconocérselo los seres humanos absolutamente a todas las especies animales, con independencia de que se asemejen o no a nosotros. Aparte de que hay animales que por su inteligencia, por su sensibilidad, por su comportamiento y por su funcionamiento biológico se encuentran mucho más próximos a nosotros que los simios. Y pienso, por encima de todo, en los delfines, individuo marino cuyo parentesco y vinculación con nuestra especie son no sólo extraordinarios sino antiquísimos. Y de ahí el que nuestros antepasados reconociesen a sus reyes y divinidades como hijos de delfines y no gorilas y de orangutanes…

Los sentimientos de justicia, solidaridad y altruismo se dan en muchísimas especies animales, hasta extremos incluso muy superiores a como se producen entre los humanos. Lo que quiere decir que es una necedad como la copa de un pino eso de afirmar que los simios pertenecen a nuestro mismo linaje, por el hecho de que se atisben esos valores en ellos…

En lo que atañe a la inteligencia, resulta indignante que todos los darwinistas empecinados quieran olvidarse de que son numerosas las especies animales cuya inteligencia es infinitamente superior a la de los simios, aproximándose mucho más a la humana. Tal es el caso de los propios delfines. O de las ballenas. O de los elefantes. O incluso de las poco apreciadas vacas… o como uno de los animales más inteligentes del planeta: el castor… que realiza presas que han llegado a alcanzar los cien metros de longitud por diez de altura…

Las semejanzas anatómicas son accesorias, ya sea entre animales ya entre los propios seres humanos. Es la sintonía mental la que nos hace afines e incluso iguales…

 

Nombres cántabros en torno a Guardo. (11-10-1998)

Dos mil años después de que la antigua Kantabria fuese borrada del mapa por las legiones de Roma, existen zonas en sus aledaños en las que resulta asombroso descubrir cómo permanecen vigentes multitud de antropónimos, de nombres de persona, cuya antigüedad es en algunos casos extraordinaria… la población de la antigua Cantabria fue exterminada… y para encontrar residuos de la misma hay que dirigir la mirada ya sea hacia los Picos de Europa, ya hacia el macizo de Pas, ya hacia Euskadi, ya hacia las tierras llanas del norte de Palencia a las que parece que fueron exiliados muchos de los antiguos moradores de estas tierras.

Merced a una joven y diligente palentina Victoria París, vecina de la comarca de Guardo… he venido a conocer que en el pueblo de Fresno del Río y en su entorno se ha conservado un impresionante cúmulo de nombres remotos, la mayoría de ellos netamente cántabros, que vienen a probar el confinamiento del que muchos de los supervivientes de las guerras cantábricas fueron objeto en las tierras próximas de la Meseta… Nombres que en su totalidad corresponden a antiguas divinidades del norte de España, retomadas muchas de ellas por el Santoral cristiano y otras por la Mitología grecorromana. Lo que quiere decir que detrás de estos nombres no se encuentra santo alguno. Sólo dioses y diosas de nuestra tierra…

Ebenzio / Benizio  Arezio / Preszenzio / Esikio / Melezio / Natalio / Lupizinio / Datibo / Sinesio / Primitivo / Eliseo / Tiburzio / Eutikiano / Krisantos / Kríspulo / Makario / Gaudioso / Frutoso / Eutimio / Kalisto / Donino / Salustiano / Kirino / Abentino / Abilio / Albino / Marziano / Zirilo / Restituto / Emérito / Orenzio / Elsino / Klodomiro / Senén. Ubalda / Esikia / Ziriaca / Melezia / Melita / Delfina / Vigilia / Primitiva / Marziana / Seberiana / Baleriana / Elisea / Felizia / Felizitas / Anastasia / Berísima / Zenobia / Domitila / Petra / Patrozinio / Makrina / Tecla / Beneranda / Apolonia / Priszila / Obdulia / Klinia / Senorina / Tiola / Maura / Ludibina / Librada / Vida / Serena / Etelbina.

 

Sobre la antigüedad del euskera. (04-10-1998)

Los Bascos se consideran, con razón, como los verdaderos descendientes de los Iberos, habiendo conservado plenamente sus tradiciones y una lengua peculiar”. Tomo estas palabras del libro de Henri Boudet, “La vrai langue celtique”, publicado en Niza en 1886…

Textos como éste escrito por el basko Miguel de Unamuno (citado por José Luis Comenge en su Ensayo sobre la geografía y las lenguas ibéricas): “Las crónicas nos hablan de los Iberos, de los Celtas, de los Fenicios, de los Romanos, de los Cartagineses y de las invasiones bárbaras y Árabes. Todo esto induce a pensar que se produjo aquí una mezcla de todos los pueblos llegados de fuera, pero la realidad es que estos últimos no representan más que una ínfima minoría menor de lo que se cree y comparable a una delgada capa de aluviones sobre la roca viva de la población indígena y prehistórica de España”.

Ramón Menéndez Pidal, escribió estas palabras en su Estudio en torno a la lengua vasca: “No existen razones para negarse a creer, con Aranzadi, que el vasco es una de las lenguas que se hablaban bajo los dólmenes e incluso, tal vez, en las cavernas cuaternarias. Los hombres que hablaban esta lengua pueden identificarse con aquellos a los que los autores antiguos denominaban Iberos…”

El Abate Espagnolle en su obra Origine des Basques: “El sustrato principal de la lengua francesa es prelatino. Yerran por lo tanto aquellos que la hacen derivar de la lengua latina”… Franc Bourdier en su obra Les origines de la langue basque: “Tengo la impresión de que el vasco no ha sido tomado suficientemente en consideración para la búsqueda de las etimologías francesas, incluidos los nombres geográficos. La mayoría de estas etimologías son rebeldes a las derivaciones latinas”. Y mientras tanto, todos los estudiosos españoles en el guindo…

 

Viva María, viva Victoria, viva Afrodita. (27-09-1998)

El título de este artículo quizás les resulte extraño e incomprensible. “Una extravagancia de Meneses”, pensarán algunos… esas palabras a las que he recurrido para titular este comentario constituyen el cañamazo a partir del cual se ha escrito la letra de la canción triunfadora en el último festival de Eurovisión… me he quedado estupefacto ante el enunciado de su letra… Porque estos tres preciosos nombres se cuentan entre los más reputados epítetos de la Diosa Madre de la Humanidad, Eba o Venus Afrodita.

María ha sido siempre el nombre por antonomasia de nuestra supuesta madre común… María es lo mismo que mar, por lo mismo que Afrodita es un término griego que significa precisamente espuma de las olas del mar… Afros significa espuma, pero en realidad el verdadero nombre ibérico de la diosa Afrodita había sido Ambara = Ambra = Abra, formas antiguas las tres del nombre del río Abra = Ebro, ésta es la cuestión. Y la segunda parte de su nombre, Afro-Dita, es otra corrupción de otro viejísimo alias de la misma diosa y del mismo río cantábrico: Tarta = Tirta (de donde el río Tartesos o Tártaro…)… Los griegos mediterráneos se limitaron a rendir culto a una divinidad ibérica cuyo nombre corrompieron como tenían por costumbre…

Para encontrarnos con la propia Afrodita en una versión mucho más antigua y más próxima al original ibérico, tenemos que dirigir nuestra mirada hacia la diosa Amphi-Trite, nacida también el seno de las aguas del primer Océano. Que ocioso es decirlo fue el antiguo Océano Cántabro. En este caso, el primer nombre de la diosa, Amphi, se aproxima más aún a Ambra. Y el segundo, Trite, copia casi literalmente el primitivo Tirte que diera nombre a la diosa Tritonia o Tritana: otro epíteto de la propia Afrodita.

 

Los bereberes, hijos de Iberia. (20-09-1998)

No les oculto que me empieza a tener un poco hastiado todo el revuelo que un economista paisano mío, absolutamente ignaro en cuestiones filológicas e históricas, viene organizando desde hace pocos años al hilo de su peregrina tesis sobre el origen bereber o magrebí de los pueblos del norte de España y muy en particular de los más antiguos de ellos: los Cántabros y sus hermanos gemelos los Baskos…

Y pretende fundamentar este dislate en el hecho de que el euskera es un residuo de la vieja lengua ibérica –lo que no supone ningún descubrimiento: Imanol Aguirre y yo lo vimos antes que él-, siendo la lengua de los Iberos –dice el señor Jorge Alonso- hija de las hablas norteafricanas…

Sólo con mi libro sobre la ubicación de Tartesos en las fuentes del río Ebro, ya destruyo por su base toda la tesis de los norteafricanistas… hasta los estudios genéticos han probado que los únicos descendientes directos de los viejos Cromagnones europeos se encuentran en el norte de España y mis propios estudios filológicos demuestran hasta el hartazgo que el euskera es la más vieja de todas las lenguas de la Tierra…

La estricta probidad científica me obliga a declarar que los últimos trabajos científicos del Dr. De Bos, del Instituto Rockefeller, han demostrado que contrariamente a lo que se ha admitido hasta hoy, los genes ADN son susceptibles de mutaciones motivadas por agentes exteriores de clima y de medio ambiente. Ello implica que si el hombre vasco ha conservado íntegras sus características peculiares, ha sido en su medio ambiente, o sea en las montañas vascas. “El euscaro es la lengua paleolítica de los territorios íberoligures, que no procede de ninguna parte sino que es autóctona”…

Hace dos milenios Salustio nos documentó sobre el origen ibérico de todos los pobladores del norte de Africa, bereberes, libios y egipcios incluidos… Zapatero a tus zapatos.

 

Camárica, la ciudad de la bahía. (13-09-1998)

Yo mismo me habría escandalizado hace poco tiempo de hacer semejante afirmación: la ciudad cántabra de Kambarika, documentada por los autores clásicos con el nombre de Camárica, estuvo situada en la cumbre de la hoy denominada Peña Cabarga, sobre el Valle de Camargo y las ondulaciones de Cabárzeno…

Una de dos: o han existido dos Camáricas, situada una en el litoral y otra en las tierras del Ebro, o bien hemos de concluir –rindiéndonos a la evidencia- que las denominadas Tablas de Ptolomeo chirrían a la hora de ofrecernos testimonio sobre la situación de esta vieja urbe sagrada… Cámbara = cambra = cámara son formas indistintas de una misma palabra que aparece indefectiblemente relacionada con conceptos sagrados. Recordemos, si no,  la Cámara Santa. O los Camarines en los que se exponen las imágenes de María… Es porque el primer emplazamiento que recibió esta denominación ejerció una función de esta misma naturaleza, sirviendo como santuario que estaba reservado al culto de Diosa Madre y al que sin duda tenían prohibido el acceso todos sus fieles devotos, a excepción de las doncellas o camareras a ella consagradas.

Si me admiten ustedes el vaticionio, me atrevo a asegurar que el santuario que existe en algún lugar de las entrañas de la Cabarga, comparado con Lascaux o con Altamira, vendrá a ser algo así como la Catedral de Burgos al lado de cualquiera de las humildes ermitas que se alzan en los arrabales de nuestros pueblos y ciudades. Que por algo la voz griega kámara significa bóveda o amplia estancia abovedada.

Abunda en la evidencia de que la ciudad de Camárica estuvo situada a la orilla del mar, el hecho de que existiera una ninfa del mar llamada Camarina, a la que se tiene por hijo del Océano…

 

Un filón en torno a Santander. (06-09-1998)

¿Cuántas Altamiras permanecen inéditas en el entorno de Santander?… Además de que la habitual datación de las pinturas rupestres cantábricas por extrapolación de las no menos aleatorias dataciones atribuidas por los franceses a sus pinturas, siempre se me ha antojado uno de los más divertidos disparates consagrados por las Ciencias Históricas… O sea que eso de los veinte mil años de ancianidad de las pinturas del Pendo, lo escucho como quien oye llover.

Por otro lado, hace catorce años vengo repitiendo que todas las cuevas con pinturas rupestres son santuarios. O iglesias = ermitas –como queramos llamarlas- cuya función era estrictamente religiosa: léase la de rendir culto a unos seres hacia los que nuestros ancestros manifestaron siempre una especie de temor reverencial.

Ermitas excavadas, como las cuevas, en el interior de las peñas. Cantabria posee una magnífica muestra de ellas, situadas casi todas en el Alto Ebro. Y tengo que volver a reírme, en este caso a carcajadas, respecto a las dataciones medievales que se les endosan a esos eremitorios prehistóricos que se abren, a orillas del materno Ebro, en los valles de Brizia, Olea, Re-Dible… Las iglesias, las basílias y las ermitas, con este mismos nombres en sus formas anteriores, existen desde la más remota Prehistoria. Y el proceso que han seguido ha sido siempre el mismo: de las entrañas de los montes a sus laderas.  Primero excavadas en ellas y más tarde edificadas sobre ellas. Y la cueva del Pendo nos ofrece un ejemplo elocuente; muy cerca de ella se encuentra una ermita consagrada a uno de los innumerables santos míticos del Santoral cristiano: San Pantaleón. Obsérvese: Pendo = Pantaleón. ¿Coincidencia? Quien así lo estime, que piense en la Cueva del Pindal, también a orillas del Cantábrico, así como en el parentesco de todos estos nombres con la palbra pinturas…

Muy cerca de la cueva-ermita del Pendo y siempre en el entorno de la bahía de Santander, se encuentra el pueblo de Igollo, distinguido con la presencia en su término de la ermita más antigua del mundo. Porque recordemos que tras una excavación cofinanciada por el Ministerio de Cultura y por la Fundación Nacional para la Ciencia, de los Estados Unidos, esta última anunció hace quince años el descubrimiento en la Cueva de Juyo, en Igollo, del santuario documentado más antiguo del mundo, con una datación mínima de 14.000 años. Entre los restos descubiertos en este remoto lugar sagrado, que ha permanecido intacto desde que fuera frecuentado por el hombre paleolítico, destaca un altar –que obviamente es el más antiguo del mundo- y la cabeza esculpida en piedra de una divinidad, precursora del latino Jano y del griego Bóreas, que presenta por su parte anterior facciones humanas y de felino por la posterior.

 

¡Ojo con Peña Cabarga! (30-08-1998)

El origen africano del ser humano es una tesis que, como vengo repitiendo desde hace catorce años, es el disparate más colosal que hayan alumbrado nunca los estudios históricos. Disparate construido exclusivamente sobre la evidencia del montón de huesos que ese continente ha conservado y entre los que éste es el momento en que no ha aparecido todavía ni uno sólo que pueda postularse como antepasado directo nuestro. Ni aparecerá jamás, con una antigüedad comparable a la de los millones de fósiles humanos que se descubrirán el día en que se excaven los fondos del antiguo Lago de Ebro. O de la Bahía de Santander. O del Estero de Santoña… O del mundo subterráneo de Ojo Guareña.

Los principales yacimientos del planeta relacionados con la especie homo sapiens se concentran entre Burgos y Cantabria: Atapuerca, Monte Castillo de Puente Biesgo, Hornos de la Peña, Juyo, Altamira, la mencionada Ojo Guareña y -¡atención!- el impresionante filón inexplorado de las entrañas de Peña Cabarga. Porque todo eso de que las minas de este macizo de la bahía de Santander son romanas o de una época no mucho más antigua, es una sandez inenarrable. Los hombres que horadaron Peña Cabarga, aprovechando las oquedades naturales de esta mole calcárea, vivieron hace decenas de miles de años… Cabarga > cavar, cobre, excavar, es-carbar… Y ahí está, por otra parte, ese conocido texto de Plinio que habla de un altísimo monte de la costa cántabra, preñado de metal. Amén de que los míticos Cabiros se dice que fueron inveterados buscadores de metales.

La población de la Calbarga era un importantísimo enclave sagrado… su verdadero valor radica en el santuario subterráneo que sin la más mínima duda existe en alguna impresionante gruta de las entrañas de esta montaña… Un aAltamira a lo grande… O sea que La Garma, Pendo y compañía, un chiste al lado de la sorpresa que nos reserva esta peña crucial.

 

Miguel de Unamuno y Darwin. (23-08-1998)

Darwin, autor de una tesis que no tenía nada de original y que aplicada a la especie humana le llevó a la delirante conclusión de que descendemos de simios africanos. Un simplismo como una casa.

Desde hace varios décadas se están consagrando verdaderas burradas respecto al origen del ser humano, tanto o más absurdas que la tesis tradicional de nuestros primeros padre Adán y Eva… Me cabe la satisfacción de haber sido el primer prehistoriador en el mundo que ha etiquetado como hominido al hombre de Neanderthal, negando su condición de homo sapiens. Por la misma razón, también fue el primero en negar que fuésemos descendienes del homo erectus ni de ninguno de sus antepasados más remotos, homínidos todos ellos…

Hace tres años que el Instituto de Antropología de la Universidad de Zurich demostró que los seres humanos no podíamos ser descendientes de los neanderthales. En ese caso se recurrió a la cibernética para probar que nuestros cráneos no se habían derivado de los de aquéllos. Y, por ende, tampoco de los homínidos, parientes próximos suyos. Más tarde fueron unos valientes y honestros investigadores de la Universidad de Munich –siempre Europa…- los que confirmaron la imposibilidad genética de que los seres humanos seamos hijos de los neanderthales. No cerrando del todo la puerta, como yo vengo defendiendo, a la posiblidad de que se haya producido un cierto mestizaje entre los últimos neanderthales y los sapiens que convivieron con ellos, en Europa, hasta hace sólo diez mil años. O menos…

Como la noticia de 1997, sobre la convivencia de erectus y sapiens en la isla de Java. Una verdadera bomba atómica sobre la que se ha corrido el tupido velo de siempre. Porque este hecho documentado de Java destruye toda la tesis darwinista sobre el origen del hombre. Si descendiesemos del homo erectus sería imposible que éstos hubieran jugado al fútbol o la brisca con los sapiens en Java hace cuatro días…

Pero la debacle del darwinismo no ha hecho sino comenzar. Porque, por si fuera poco, muchos de los datos que se nos están brindando…, son falsos. Dígao si no el llamado cráneo menguante de Mr. Ples.

Daniel Lieberman de la Universidad de Rutgers. Sostiene que la mayoría de las diferencias craneofaciales entre los humanos modernos y los homínidos –incluyendo a los Neanderthales- se derivan de una reducción del tamaño del esfenoides, el hueso de la base del cráneo a partir del cual crece la cara. A partir de este principio, Lieberman afirma que debe excluirse al llamado “hombre de Neanderthal de la familia de los Homo sapiens”… como sostengo… es imposible que lo que no se ha modificado en millones de años, se transforme de la noche a la mañana.

Por enésima vez, lo defendido por un solo individuo puede ser infinitamente más cierto que lo postulado por mil millones de personas… Todos los votos son iguales, pero la ciencia es, afortunadamente, otra cosa… lo que me trae a la memoria esos aberrantes intentos protagonizados hoy por determinados  historiadores que pretenden consensuar la Historia. Es decir, decidir por mayoría qué es lo que realmente sucedió en el pasado. ¿Cabe una barbaridad mayor? Barbaridad y fraude, porque tras ese consenso se esconde el deseo de reescribir la Historia a nuestro antojo, echando tierra sobre aquello que no conviene o que nos hemos mostrado incapaces de llegar a reconstruir.

 

Sublime Victoria. (16-08-1998)

Comprenderán los habitantes de la ciudad alavesa de Vitoria, por qué en su fiesta grande se jalea a un personaje mítico llamado El Celedón…, que no es sino un calco literal de la identidad del San Celedonio santanderino.

Victoria –uno de los más hermosos nombres de mujer que conozco- es la forma latinizada de aquel viejísimo Biztoria con el que nuestros ancestros nombrasen a su diosa suprema, distinguida por ellos como la dueña suprema del universo… y de sus propios destinos. Porque Biztoria era la madre –de ahí el griego histeros, matriz- al tiempo que la amada por excelencia de todos los Kántabros… Mujeres… o pueblos, porque el nombre de los antiguos pobladores del Alto Ebro, los Beterones, tiene su raíz en el de esta misma divinidad. La misma que dio nombre a la ciudad de Victoria o Vitoria o a los antiguos pobladores de la vertiente septentrional de los Pirineos baskos: los Bituriges.  A los antiguos Gallos.

Texto de Diodoro de Sicilia, recordando a aquellos nobles y aguerridos adoradores de la diosa Biztoria que, numéricamente muy inferiores a las legiones de Roma, perecieron casi en su totalidad en defensa de su libertad y sus tradiciones. Murieron los viejos Gallos del norte de España y del sur de Francia, yendo a unir sus espíritus con los de la Diosa sublime de la que se reconocían hijos… y amantes.

 

La clave del origen de Santander. (09-08-1998)

San Emeterio y San Celedonio. Dos santos que no han existido jamás. Bueno, sí, han existido pero como lo que realmente son: dioses de la Prehistoria. Y obsérvese la flagrante fisonomía de felinos que tienen estos dos santos, parientes nítidos del dios felino descubierto en el santuario prehistórico de de Juyo, junto a Santander (14.000 años…, el más antiguo del mundo)…

Ahora que se está poniendo tanto celo en potenciar los hitos del Camino de Santiago a su paso por Cantabria, viene a resultar que el verdadero Camino –como vengo defendiendo hace bastante años- no moría en Galicia sino en determinados enclaves de Cantabria… Y en uno de sus ramales, exactamente a la ciudad de San Emeterio. O, para ser más exactos, del dios Hermes. Aquel que, como San Pedro, custodiaba las encrucijadas y pasos cruciales, en una clara referencia al punto de tránsito hacia las alturas celestiales.

San Emeterio y San Celedonio eran hijos de otros dos santos tan míticos como ellos, San Marcelo y Santa Nonia. Y tenían otros diez hermanos más que fueron mártires como ellos. Lo que arroja un total de doce hermanos (Aviso para navegantes). Uno de los cuales se llamaba San Germán. Naturaca porque este San Germán no es otro que el propio Hermanterio. Lo que quiere decir que dos de los santos mártires ya se han reducido a uno. Y esto es sólo el principio…

voy al fondo de la cuestión. Si la catedral de Santander ha sido siempre un templo consagrado a Los Cuerpos Santos, ello es debido a que existía la tradición de que en ella se hallaban enterrados los cuerpos de los doce hijos mártires de San Marcelo y de Santa Nonia. Y no las dos cabezas de Emeterio y Celedonio, en cuyo caso la advocación de nuestro templo mayor habría sido la de Las Santas Cabezas.

Recomendación a mis lectores, no dejen de leer el libro de José Luis Casado Soto, Cantabria vista por los viajeros de los siglos XVI y XVII.

 

De cuando Hércules abrió el estrecho. (02-08-1998)

Hace 2.500 años, Tartesos era ya una leyenda como ahora. Y seguro que era buscada por doquier, con el mismo éxito que hoy. Porque está en las antípodas de donde se piensa. Y esas antípodas coinciden con la cuna del arte prehistórico. O, lo que es lo mismo, con la cuna de la civilización… En Andalucía se copió la toponimia del Norte y se calcaron también aquellas Columnas de Hérkules que este héroe había erigido en torno al primitivo Estrecho de Hérkules. Que se hallaba en las fuentes del río Tartesos = Ebro, allí donde Avieno documenta al río Hiberus…

La verdadera Tartesos no tiene absolutamente nada que ver con la España meridional. Y de ahí el que fuera “una región brumosa y muy rica en pastos”. O el que la acrópolis de Tartesos se alzase sobre una montaña cubierta de por un espeso y húmedo boscaje…

El primer albabonazo sobre la verdadera ubicación del Estrecho lo da Aristóteles cuando en su Meteológica nos dice que “los ríos Istros y Tartesos tienen sus fuentes en una montaña de la Céltica denominada Pirene, yendo a desembocar el segundo más allá de las Columnas de Hérkules”. Testimonio que se completa con este otro de Heródoto: “ El río Istrio nacía cerca de una ciudad de los Celtas llamada Pyrrhene, junto a las Columnas de Hérkules, en los Pirineos de Iberia”.

Pirene fue un monte concreto de las fuentes del Ebro, habiéndose proyectado más tarde su nombre a toda la Cordillera Cantábrica y a la prolongación oriental de ésta: los modernos Pirineos. Todavía en un documento de época visigoda se denomina Pirineos a las montañas en las que nace el río Ebro = Tartesos. Y aprovecho también para refutar la especie de que el río Istros era el Danubio. Los textos históricos prueban que este río estaba situado en el primitivo País de Occidente. Léase en España…

Justino: “Los bosques de los Tartesios, en los cuales se escribe que los Titanes movieron la guerra contra los dioses, fueron habitación de los Kuretes”. Luego todos –Tartesios = Titanes = Tártaros- fueron los mismos. Y su reino estaba en la primera Iberia del Alto Ebro.

De todo cuanto antecede se deduce que el extraviado y ahora reencontrado Estrecho no era otra cosa que un desfiladero entre montañas, un tajo que iba a permitir dar salida hacia el mar a las aguas de la cabecera del Ebro… dos montañas… Al mover esas dos moles, el viejo Lago del Ebro desaguó…

Sí están, sin embargo, en el genuino Estrecho de Hérkules del curso superior del río Besaya: las dos imponentes acrópolis de Bergida y de Aracillum siguen ofreciendo testimonio del extraordinario rigor de todas las tradiciones históricas y mitológicas que se han conservado sobre este asunto. Y por cierto que la hilo de Aracillum postillo que de este nombre se han derivado dos palabras latinas que hacen ocioso cualquier comentario: arcis significa acrópolis o ciudadela¸y artus… estrecho.

Hermiteo fue el verdadero nombre del Estrecho de Hérkules. El monte Hermida, situado entre Aracillum y Bergida, lo recuerda. De aquí el Desfiladero de la Hermida…, hermano gemelo en su denominación de la ciudad consagrada al dios Hermantario o San Emeterio. Es decir, a Santander. Y el tajo abierto por Hermes = Hérkules en este caso resulta evidente: la lengua de mar que antes penetraba hasta Peña Cabarga…

 

Kántabros y Baskos. (26-07-1998)

Hoy voy a cederle la palabra y por ende esta página a un autor basko del siglo XIX: Juan B. Arakistain… y conocer algunas de las noticias que sobre los antiguos Kántabros nos ha legado este escritor tolosano en su obra, publicada en 1866, Tradiciones Vasco-Cántabras.

Ha transcurrido poco más de un siglo y desazona constatar hasta que extremo se han degradado las cosas en la relación de armonía que existió siempre entre los Baskos y sus vecinos Cántabros y Castellanos. ¿Quién ha sido el responsable de ese deterioro? Sin vacilación alguna, los malos historiadores y el clero adicto a ellos que comulgó a pies juntillas con todos sus disparates sobre el origen foráneo de los baskos. Algo parecido a lo que sucedería en Cantabria si se diese crédito a los dislates que algunos fanáticos de lo propio predican respecto a la singularidad de los antiguos Cántabros en relación con los pueblos de su entorno. Lean ustedes y asómbrense conmigo…

¡Qué de estragos desde entonces! ¡Qué de sangre y mantanza bajo los muros de la ciudad de Cantabria, y en los llanos de Bellica, y en las gargantas de Menduria!… Que triunfantes o vencidos, muchos o pocos los Cántabros, mientras haya quienes salienten celebrarán la fiesta sagrada y lanzarán como hoy nosotros su grito de guerra al tirano, diciendo: ¡Odio eterno, odio a muerte contra Roma! Exterminio y sangre. Que el Cántabro vive libre y muere libre. Libre como las águilas de las montañas, la tempestad de sus mares y el espíritu de su Dios

Lo de los nazis, un chiste al lado de lo de los romanos con los Cántabros. Volveré sobre este tema, porque lo del desenlace de la guerra entre cántabros y romanos, todavía no ha sido contado como verdaderamente ocurrió. Los baskos, que sí se salvaron de la debacle, recuerdan los hechos con bastante más precisión.

 

La última sirena. (19-07-1998)

Hace unas semanas que mi cuarto hijo, Ibán, me sorprendió con el envío de unas fotocopias de la novela cuya trama sigue la película en cuestión y que no es otra que La Piel de Curzio Malaparte. Pues bien, sin entrar de momento en mayores comentarios, me apresuro a reproducir a continuación los párrafos de esta conocida novela en la que Malaparte describe a aquella tierna y candorosa criatura: “La puerta se abrió y en el umbral, precedidos del mayordomo, aparecieron cuatro criados de librea trayendo a la manera antigua, sobre una especie de angarillas recubiertas de un brocado rojo con el escudo de los duques de Toledo, un inmenso pez colocado sobre una enorme fuente de plata maciza. El mayordomo había escrito en la minuta de la cena: Sirena en salsa mayonesa con corales…”

Mi libro Cantabria, cuna de la Humanidad, escrito en 1984, contiene no pocos errores propios de un primerizo, de una persona que se vió desbordada por un asunto de semejante dimensión. Pero por encimo de esos errores y de sus innumerables hallazgos, encierra dos verdades fundamentales que jamás habían sido vislumbradas a lo largo de toda la Historia: la primera, la de que la Humanidad racional se forjó en el ámbito de las fuentes del río Ebro; y la segunda, la de que el antepasado directo del ser humano no fueron esos simios torpes y lerdos de los Darwin y sus acólitos nos quieren hacer descender, sino unos animales anfibios, extraordinariamente semejantes a nosotros y por supuesto dotados de un elevado nivel intelectual, que son aquellos a los que convencionalmente designamos con los nombres de sirenas, lamias u ondinas. Elas, estos “peces humanos”, son las verdaderas antepasadas de todas las diferentes especies de antropoides del planeta, descendientes cada una de ellas de una particular familia de sirénidos. Seres éstos que han sido brutalmente exterminados por el ser humano y de los que contados ejemplares perviven en las aguas fluviales y marinas de nuestro planeta…

¿Cuál era el talante de aquellos seres fascinantes, abuelos nuestros? Pues muy semejante, sin duda, al de los delfines, mamíferos que debido a su gran parentesco con las sirenas, fueron identificados como antepasados nuestros por los hombres de la Prehistoria. Y de ahí el que los el griego delfos significa útero, matriz. O el que se identificase con un delfín a nuestro supuesto padre divino: en las ruinas de la metrópoli celtibérica de Clunia, en Burgos, se descubrió la que tal vez sea su más prodigiosa representación… fue Ibernio o Iberio uno de los epítetos de ese dios acuático supuesto antepasado nuestro…

 

Biztoria, la diosa de los Kántabros. (12-07-1998)

Todavía persiste la polémica respecto a si el Porto Biztoria de los Iuliobrigenses de las fuentes del Ebrro fue Santoña o Santander. Una polémica de la que yo me he mantenido alejado hasta la fecha… El Puerto Biztoria es y ha sido siempre la villa de Porto = Puerto o Santoña. Y ello por ser la única de nuestro litoral en la que se daban las condiciones necesarias para que nuestros antepasados le otorgasen esa denominación crucial, calco a la sazón de la ostentada antes por cierto enclave de las fuentes del río Ebro… hay constancia de que ese puerto marítimo fue fundado por las gentes del ámbito de la acrópolis de Iuliobriga (e insisto por enésima vez que ésta no fue el chiste de Retortillo)…

Victoria es la versión latina del nombre de la diosa suprema de los antiguos Kántabros, Biztoria. Una divinidad crucial de la que son réplicas o hijas multitud de divinidades antiguas entre las que destacan la diosa Astaroth = Astarté = Isthar o Zeus Asterio. O, entre las egipcias, el dios Busiris y se derivado posterior Osiris…

Que Santoña fue el Porto Biztoria lo demuestran, por partida triple, los tres hechos siguientes: 1) la pervivencia en su toponimia actual del nombre La Victoria; 2) el hecho de que a Santoña se le haya conocido siempre como Santa María de Porto o Puerto; 3) y por último el que el peñon de Santoña responda aún al nombre de Buziero, por deformación de Bizterio… Y muchísimas más pruebas… que poco a poco se las iré ofreciendo a ustedes aunque ya les adelanto que son sencillamiente deliciosas, a la vez que monumentales… De momento y para que se hagan una idea de lo que hay detrás del nombre de esta diosa cántabra, diré que el genuino nombre del primer monte Olimpo recordado por antiguos persas, había sido Bizterzes. Corrompido luego en Disterzes. Y de ahí el que se le diera el nombre de Montes Disterzios al macizo de Adamanda, compartido hoy por Burgos y La Rioja…

 

Caldea fue el Alto Ebro. (05-07-1998)

La civilización Turdetana que floreció en Andalucía hasta hace dos mil años, era heredera directísima de las viejas culturas cantábricas y muy en particular de la primitiva Tartesos de las fuentes del Ebro. Toda la toponimia andaluza es hija, pues, de la nomenclatura de Cantabria. Y para muestra de ello, basten si no estos botones: Cades = Cádiz / Bielba = Huelba / Servillas = Sevilla / Jeriz = Jerez / Jen = Jaén / Maliaca = Málaga / Cordobilla = Córdoba / Beza = Baza, Baeza / Linares = Linares / Corea = Coria /Aracena = Aracena / Ubriezo = Ubrique…

Vengo defendiendo, pues, que las míticas Gadeiras de los historiadores clásicos no fueron otra cosa que las genuinas Columnas o Puerta del Cielo, denominadas por ello: Puerta de las Gadeiras. Y digo más, esas Gadeiras se denominaron Gandarias, nombre de los manantiales de aguas termales que tanto se prodigaran antaño en las fuentes del río Ebro. Las palabras hervir, fiebre y tibio son hijas de otros tantos nombres de nuestro río: Harba = Hebre = Tibre. Como ubre, nombre de las mamas de las hembras a las que también se conoció con el nombre de Gandarillas. Que de ahí el nombre de la mítica isla de Gadeiras sobre la que Hércules puso las dos Columnas. Léase los dos senos que había cercenado a la Diosa Solar y cuya caída a la Tierra habría de dar origen a la vida. Y de ahí que el nombre de aquellos dos pechos se haya trasladado a los manantiales de aguas termales. Creían nuestros antepasados que éstas tenían su origen en la cálida leche de la Madre Solar…

Todas las noticias que las más viejas fuentes históricas nos aportan en relación con Caldea, no hacen referencia a las tierras de la Babilonia asiática sino a la región del Alto Ebro, abundosa por ello en topónimos derivados de Caldas… El tema de Asia constituye el hueso más duro de roer de toda la tarea de rehabilitación de la primogenitura histórica de Occidente que estoy llevando a cabo. Y ello porque si la civilización y el ser humano nacieron en el occidente de Europa, en Iberia, entonces el hundimiento del Titanic es un chiste al lado del naufragio que sufren todas las verdades hoy consagradas respecto a la génesis de la civilización y –aquí le duele!- de todas las religiones…

En su día quedará demostrado que las tradiciones antiguas son todas verdad: que el paganismo era un sistema que encerraba grandes verdades degradadas a las que basta con saber librar de su ganga para que vuelvan a brillar con todo su esplendor…

 

Gades estuvo en Cantabria. (28-06-1998)

El topónimo cántabro Gandarillas es el genuino nombre de aquella mítica isla de Gadeiras o Gades en la que los más antiguos autores griegos localizan el emplazamiento de la ciudad de Tartesos. Es decir que Gades y Tartesos fueron la misma población, identificada con Cádiz porque ni los marinos griegos y fenicios ni los historiadores clásicos tenían ni la más puñetera idea de que existieran en el norte de España, en Cantabria, dos montes gemelos denominados Gandarias = Gadeiras, identificados con los pechos de la Madre Solar…

De entrada, mal podría ser fenicia Cádiz cuando existe una Cades en Cantabria, en una zona montañosa que no fue hollada por los marinos fenicios… El verdadero nombre de Cádiz, documentado por los antiguos historiadores españoles, fue Cáliz. Y de ahí lo de la tacita de plata. O, si se prefiere, el cáliz de plata.

Ciudad sagrada o Puerta del Cielo son dos de los antiguos significados del nombre de Gades o Gadeiras. Por eso se le representaba a Hérkules cargando sobre sus hombros con las denominadas Puertas de Gades… La etimología del nombre de Gadeiras parte de una forma previa Galdarias = Gandarillas que comparte el mismo origen que todas las Caldas del norte de España, situadas en enclaves en los que existieron manantiales de aguas termales.

 

Un descubrimiento colosal. (21-06-1998)

Ha querido el azar que en el transcurso del pasado mes de Abril haya tenido conocimiento de la existencia de un libro español publicado en el año 1566 y cuyo título me hizo sospechar que podría contener informaciones claves respecto a nuestra perdida Mitología…

1. Demuestra que toda la mitología clásica y oriental nació en España. 2. Prueba que las religiones cristiana y judía hunden sus raíces en España. 3. Establece de manera incontrovertible que los dioses clásicos y, con ellos, los primeros seres humanos, nacieron en España en las fuentes del río Ebro. 4. Confirma que el Ebro y el Tartesos fueron el mismo río y que el legendario reino de Tartesos estuvo en el Alto Ebro. 5. Enseña que los 24 primeros reyes míticos de España fueron en realidad los primeros dioses de la Humanidad. 6. Corrobora que todos los textos mitológicos y sagrados son un refrito de las viejísimas tradiciones mitológicas y religiosas de Iberia.

Nada más y nada menos. Y apostillo que todos esos conceptos los he venido defendiendo en mis libros desde el año 1984… A título ilustrativo, diré que algunos de los nombres de antiguas divinidades ibéricas completamente olvidades que he podido reconstruir merced a mis estudios filológicos…, aparecen documentadas en este libro. Empezando por aquella Barnilla = Bernía a la que vengo postulando como el precedente ibérico de la primera mujer de la Tierra, Venus y que abrumador recuerdo ha dejado en la toponimia de las fuentes del Ebro… Más adelante… desvelaré la identidad de este libro y de su autor.

 

De verbena con Santa Bárbara. (14-06-1998)

Se aproxima el comienzo del verano y bueno será dedicarle un recuerdo a la diosa Barballa = Barbana que le ha dado nombre. A éste y a esos saraos tan genuinamente veraniegos –y por lo común desmadrados- a los que conocemos con el nombre de verbenas… De aquí la palabra barbulla, jarana de donde se ha derivado bulla, y que recuerda los cultos orgiásticos que se celebraban en el entorno de las antiguas iglesias o balbarnas.

Años ha que tengo publicado que Santa Bárbara es aquella remota Diosa Solar de nuestras matriarcas a la que recordamos aún cuando decimos aquello de… Santa Bárbara bendita que en el cielo estás escrita… O cuando la invocamos en las tormentas: Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena. Bárbara era la madre de la Humanidad, la autora de todo lo creado. Y de ahí el que los gitanos denominasen Barbaraor a Dios, al Creador. O que en ciertos papiros egipcios egipcios a los que en seguida me referiré, se llame Barbarita al dios Adonis.

Barballa = Barbella era la misma diosa a la que también se conociera como Victoria. Cosa nada extraña si pensamos en la fuerza que le otorgaba su arma principal: el binomio formado por el rayo y el trueno…

Barbarita es el propio Abrat = Abrasax. Léase el río Abra = Ebro.

 

Un vertedero en el Paraíso. (07-06-1998)

Parece cachondeo. Primero fue la Autovía de la Meseta, arteria cuyo torpe trazado va a destruir, desde el punto de vista medioambiental, una de las zonas históricas más valiosas de España: la cuenca alta del río Besaya. En seguida y casi sin tiempo a reponernos del susto, nuestro inefable Gobierno regional nos obsequió con la noticia de que iba a sembrar de aerogeneradores o aspas gigantes buena parte de los montes más trascendentales de nuestra geografía. Siempre en esa misma zona de las fuentes del río Ebro en la que basta que yo haya dicho que se encuentra la cuna de Iberia y del ser humano, para que los responsables de la cosa pública se hayan empeñado en una suerte de carrera contra reloj para tratar de destruirla.

Pero lo de la autovía y los parque eólicos era sólo el aperitivo… nos salieron con que querían construir una autopista que una Reinosa con Miranda de Ebro. Lo que está muy bien, pero no a costa de cargarse todo el entorno del Embalse del Ebro por el que está previsto que discurra esta nueva ruta…

Pero aún nos faltaba por conocer la última salvajada ingeniada por nuestros tecnócratas, en su afán por hacer de Cantabria un auténtico suburbio. Porque en ese camino estamos… el anuncio de la instalación en las fuentes del Ebro ¡de un vertedero de residuos industriales! Y encima, y como si de lo que se tratase fuera de jo…robar, van y escogen como emplazamiento el entorno inmediato de los dos montes en los que se alzaron las ciudades de Aracillum y de Bergida = Kantabria…

Amigos reinosanos, otórguenles ustedes la Pan-tortilla de 1998 a los miembros de la Comisión de Patrimonio, al señor López Marcano y a los responsables de Medio Ambiente, de Industria y de Obras Públicas. Porque, como vulgarmente se dice, están a punto de hacerle a su comarca un pan como unas tortas…

Nos estamos cargando la primera y genuina Tartesos. Entre otras muchas cosas, la cuna de Europa…

 

La luz surgió del occidente. (31-05-1998)

Muchos iletrados de esta tierra y del resto de España creen que soy yo la única persona que ha defendido el origen occidental, ibérico, de la civilización humana… Prefiero centrar hoy mi atención en un intelectual europeo –francocatalán- prácticamente desconocido y que allá por el año 1976 ya publicó en París un libro que comparte el mismo título que este artículo y que diríase escrito por mí. Me refiero a Juan Parellada de Cardellac, cuyos escritos he conocido años después de trenzar mis teorías (dichos escritos sí han sido copiados por varios autores muy conocidos y, que no se ha molestado en citarlo).

En aras a la brevedad periodística me limitaré, a transcribir párrafos como éstos: “Me inclino a admitir el origen occidental de las tumbas colectivas micénicas”, decía Piggot ya en 1953. Hubert Schmidt se muestra categórico: “Los constructores de megalitos eran originarios del sudoeste de Europa”. J.H. Holwerda comparte la misma opinión: “Los constructores de los megalitos holandeses procedían del sur de Europa”. Ésta es, además, la tesis que sostiene el gran historiador Max Gilbert: “Eran europeos occidentales y en razón de la lengua fusión de los glaciares en las dos Bretañas, eran de origen ibérico. De ellos descienden, probablemente, los actuales Bereberes”.

Los pueblos de Iberia se dirigieron hacia el Norte, según lo permitía el deshielo de los glaciares (hace en torno a 10.000 años), a lo largo de las costas del Atlántico, internándose algunos grupos para remontar el curso de los ríos y llegando otros a Irlanda, a Escocia y al sudoeste de Escandinavia, donde se encuentran algunos dólmenes y crómlechs… Luego el pueblo de los constructores de megalitos se extendió hacia el Este y el Sudeste, a lo largo de las costas norteafricanas, hacia Mesopotamia y el sur de la India que estaba aún cubierta por los glaciares. Digamos también que los hindúes afirman que los hombres que construyeron los megalitos del sur de la India, eran de origen mediterráneo occidental y que habían llegado en dos oleadas sucesivas. Según Plinio, los Cántabros pasaron a la India, dando nombre al río Kantabre y dejando una descendencia en los llamados Kantabras.

El mismísimo Rey de España, en su reciente viaje a Grecia, acaba de sumarse por vez primera y públicamente a mis tesis –que conoce desde hace catorce años- al mencionar justamente en aquel país, hijo nuestro, que los antiguos griegos situaban en el Occidente de Europa, en Iberia, la cuna de todos sus dioses…

Mayo, mes del amor. (24-05-1998)

Nos encontramos en el mes de Mayo, el mes de la diosa Amaya y, por ende, el mes del Amor. Por doble motivo: porque (A)mayo y Amor comparten la misma palabra y porque –lo que no es menos importante- pocos meses predisponen más al amor que este precioso mes del año…

Existen dos formas de amor bien diferenciadas, que rara vez caminan juntas… –la espiritual y la sexual- son por igual admirables. Lo que quiere decir que abomino de ese baldón que sobre el segundo ha impuesto la Iglesia y que constituye una de las mayores aberraciones en que han incurrido la mayoría de las religiones..

En un bonito folio de papel Parchment que escribí a máquina en mis años de estudiante en la Universidad de Barcelona, conservo sintetizada la bellísima Teoría del Amor cortés por la que se rigiera el comportamiento de los caballeros medievales y que ha constituido siempre mi principal norma de conducta. Data del siglo XIII y se sintetiza en esto: La mujer ejerce, ante su amador, el papel del señor feudal al que se le debe sumisión y vasallaje. En consecuencia, el caballero debe hacerse digno del amor de su dama, cumpliendo ciegamente las pruebas a las que ésta le somete y dando constante prueba de generosidad, valentía, mesura en hechos y palabras, discreción y paciencia. Y en cuanto a las concesiones, deberá ser la mujer la que las otrogue, libremente y sin que medie presión alguna de su amador. El seguimiento por los caballeros de estas premisas, llevaba implícito su propio enriquecimiento espiritual. O su transformación en villanos si traicionaban a la mujer a la que rendían culto.

Las hembras son los manantiales a los que los hombres tratamos modestamente de emular. Y de ahí el nombre basko del esperma: min, estrechamente emparentado con el indonesio mani. Y para que quede muy claro que seguimos fluyendo y amando, ahí está la palabra con la que los antiguos Incas denominaban al amor: (a)munai.

La líquida diosa Amalla inspira el significado del euskera amillur, agua que corre. Claramente referido, en su origen, a la vulva de la muller o mujer. De donde mollar = mojar. En la lengua árabe: mayya, agua y mara, mujer. Almaya fue el antiguo nombre de la diosa Amaya y, por ende, de sus órganos genitales, recordados aún en la palabra castellana almeja… O la voz cántabra amayuela: almeja…

 

Europa y el Euro, hijos de Cantabria. (17-05-1998)

Suelo repetir que España es el país más acomplejado del mundo. Precisamente porque ninguna ha llegado a ser más grande que él…, para acabar reducido más tarde a simples escombros… Lo que postulo respecto al conjunto de España, se aplica de manera muy particular a Cantabria, región que de ser la cuna de Iberia y de Europa ha pasado a convertirse en un mínimo reducto geográfico, absolutamente marginal y marginado en el conjunto de todos los pueblos del continente.

Si Europa hubiera nacido en algún rincón de Francia, de Italia, de Gran Bretaña o de Alemania, no pasaría un día sin que nos lo recordaran con cualquier pretexto y viniese o no viniese a cuento. Pero como nuestro continente ha nacido en estas hoy olvidadas montañas, ni los de fuera tienen el menor interés en recordarlo, ni los de dentro nos atrevemos ni siquiera a pensar que tan altísimo honor pueda ser cierto. Vamos, que nos viene grande nuestra primogenitura histórica.

Los bascos, mucho menos acomplejados, no pierden ocasión de proclamar a los cuatro vientos su condición de padres de Europa. Un mensaje en el que yo me adelanté en bastantes años a ellos, reivindicando ese título para Cantabria, el norte de Castilla, la parte más oriental de Asturias y el occidente de Euskadi…

Para aquellos cántabros a los que no avergüenza su condición de progenitores de Europa, quiero desvelar hoy que este nombre se ha derivado de una vieja denominación de nuestra Cordillera: Barraballa = Harraballa = Horobia = Europa, presente aún en multitud de enclaves de la misma.

De cuando Dios creó los dos sexos. (10-05-1998)

No está claro si las mujeres y los hombres nos hemos arreglado demasiado bien con la ‘falta de la una y la sobra del otro’. Porque mientras que algunas no saben qué hacer con su ‘falta’, otros se las ven y se las desean para encontrar alguna salida (o entrada, mejor) para su ‘sobra’. En resumen, digamos que cada uno hacemos lo que podemos.

Algún día les hablaré a ustedes sobre el pueblo gitano, originario para unos de la India, para otros de Egipto y para mí, por supuesto, de la Península Ibérica… Y vaya por delante que kaló comparte su denominación con el eus-karo o euskera…

La clave sobre el origen de este controvertido pueblo, se encuentra precisamente en su nombre: Gitano… Un nombre que está relacionado, sí, con Egipto, pero no con el país africano que hoy ostenta este nombre sino con aquel otro que existiera en la primera Iberia del norte de España y a cuyos moradores designan nuestro historiadores, no con el gentilicio de egipcios… sino con el de gitanos… Un nombre que, casualmente, resulta ser el mismo que el utilizado por la lengua basca para designar al ser humano: gizón. O que el denominado de una de las principales cumbres del macizo de Adamanda: el pico Gitano o Egitano a cuyos pies fluye el río Neila, precedente del Nilo…

La leyenda aquí mencionada unos cuantos miles de años debe tener a su espalda. Muchísimos, sin duda, si pensamos en el parentesco que existe entre todas estas palabras castellanas relacionadas en esta leyenda: hembra, hombre, embrión, embarazar, hebra de hilo, obra (concepción) y abrir o abertura…

 

Las bragas, antiguas como el mundo. (03-05-1998)

No se pierda de vista, así para empezar, que Canta-brigia es una de las formas antiguas del nombre de Cantabria, siendo Briga una viejísima denominación de nuestras ciudades.

Afirmar que el nombre de las bragas (o braguitas, como candorosamente las denominan hoy las mujeres) es genuinamente cántabro, resulta casi obvio a partir de cuanto antecede y del hecho de que exista entre nosotros un puerto de montaña que responde al nombre, nada casual, de Braguía

Todavía hoy nos referimos a esas partes pudendas como las vergüenzas… Y nótose cómo, si escribimos esta última palabra con b como es de rigor, nos encontramos literalmente con los nombres de las bragas o de Braganza… Las bragas escondían las bergüenzas, incluyéndose en ellas las bragadas o muslos interiores, el pene masculino o berga y, por supuesto, el birgo femenino. Nombre este referido en su origen a la bragina o vagina de la mujer. De donde, por cierto, el nombre de los vagidos… Por otra parte y como toda esta zona inferior del cuerpo humano se encuentra cubierta de vello, de ahí procede, por analogía, el nombre de los bigotes o birgotes masculinos, remedo de los que circundan el birgo o bragina de la mujer. ¡Todo en el hombre, hasta algo tan masculino como el bigote, se ha hecho a imagen y semejanza de la mujer! Y lo mismo cabría decir de las barbas

Las bragas se denominaron antes brabas. Y de ahí el que una persona bragada sea virtualmente lo mismo que una persona brava… Aquí se esconde una vez más la personalidad de la Diosa adorada por nuestros antepasados y de cuya bragina o birgo se reconocían hijos y descendientes. Braga, Briga, Praga, Fraga, Friga y un largísimo etcétera, han sido formas distintas del nombre de aquella divinidad femenina primigenia, madre supuesta de la Humanidad.

En otra ocasión me referiré a la diosa Abraga, recordada por los antiguos abregos o hebreos españoles en la palabra cabalística abracadabra, sinónimo de algo misterioso y maravilloso. Lo dicho, las bragas que nos abriguen

 

Barcelona – Madrid: eternas rivales. (26-04-1998)

No veo fútbol pero siento simpatía por este deporte que tanto practiqué… respeto a aquellos a los que gusta e incluso apasiona. Lo único que no respeto es el disloque que supone todo el dinero que mueve el futbol y que tantísimo beneficio podría proporcionar a la sociedad, si se destinase a otras parcelas infinitamente más desfavorecidas y valiosas del mundo de la Cultura.

Que en los partidos de fútbol de hogaño se dirimen, civilizada y pacíficamente, las batallas y litigios que a lo largo de la Historia han acompañado siempre a la Humanidad, es algo que se ha dicho ya hasta la saciedad… Muchos deben pensar que el pique entre Barcelona y Madrid es una cosa de hoy, surgida de la competencia que en todos los órdenes existe entre ambas ciudades. Competencia, deportiva, industrial, comercial, artística… Pero no. Todo esto viene muy de lejos ya que entre otras cosas, si así no fuera, no se explicaría la virulencia con la que se produce el fenómeno.

En la pugna deportiva entre el Madrid y el Barcelona se ha sustanciado el conflicto que viene dividiendo a Cataluña y a Castilla desde tiempos inmemoriales, nacido del hecho de que aquella haya llevado siemmpre fatal el hecho de ser hija de ésta, a la vez que emula su nombre. Porque aunque los estudiosos, por pura ignorancia, aseguren que ambos nombres no tienen más que un milenio de edad, lo cierto es que tienen muchos miles de años a sus espaldas.

Como he escrito ya en varias ocasiones, Castilla es un antiquísimo nombre del río Ebro. Y de ahí el que este río nazca en la antigua Castilla Biella, muy cerca, por cierto, de un río denominado Castillería. En cuanto a su desembocadura, el Ebro va a morir entre Castellonia = Cataluña y la provincia limítrofe de Castellón. Cataluña y Castellón son, pues, exactamente el mismo nombre y de ahí el que Castellania = Cataluña ya en época romana, aparezca poblada por los Castellani… No tenían que atravesar toda Europa. Les bastaba con subirse a una barca o a un tronco de árbol y con dejarse llevar por la corriente…

 

Lo que faltaba sobre el Titanic. (19-04-1998)

El calendario anda algo desorientado. Porque no concibo cómo en el pasado Domingo de Ramos pudo desfilar una banda interpretando la melodía tan jaranera y poco sacra como ¡Y viva España…! Y esto sucedía en la calle del centro de Santander en la que vivo… ¡En qué quedó la antigua solemnidad del Día de Ramos! De aquel el que no estrena el Domingo de Ramos no tiene manos, con la procesión en la que todos lucíamos nuestras galas y nuestras palmas y palmones, hemos pasado a la pachanga del ¡y todos cantan con ardor, y viva España!

El 25 se conmemora el hundimiento del Titanic. Estamos en Pascua y seguimos, pues, hablando de agua… Si las personas que bautizan los barcos supiesen algo de Mitología, no se habría producido la siniestra coincidencia que muy sucintamente paso a comentarles a ustedes. Porque sólo a un ignorante redomado o a un temerario se le podía ocurrir la barbaridad de darle a un barco el nombre de unos personajes –nuestros primeros ancestros de las fuentes del Ebro, los Tyrtanes o Titanesa los que cupo el infortunio de perecer ora ahogados ora asfixiados bajo el agua y el lodo. Destino que también les aguardaba a los hombres y mujeres que tuvieron el privilegio de viajar en el recién fletado Titanic.

 

Renacer con el castillo de Burgos. (12-04-1998)

A juzgar por el enunciado del dicho francés faire des chateaux en Espagne (que significa soñar), nada debía ser más apreciado entre los antepasados de nuestros vecinos galos que el hecho de llegar a poseer un castillo en España. Y eso que Francia cuenta con un impresionante repertorio de fortalezas, lo que prueba que esta expresión viene de muy atrás…

Cantabria debió ser en la antigüedad la región del planeta con mayor densidad de castillos por metro cuadrado, lo es que de todo ese formidable patrimonio apenas si han llegado hasta nosotros los últimos despojos…

En la ciudad de Burgos se ha armado la marimorena porque su Consistorio, haciendo realidad una sugerencia más, elevada a su alcalde en 1993, ha decidido reconstruir el imponente alcázar que hasta el año 1813 distinguiera y ennobleciera a la Cabeza de Castilla. Se olvida así que el Castillo de Burgos ha constituido siempre el emblema de esta ciudad. No podía ser de otra manera cuando la ciudad de Burgos, en su actual emplazamiento, es réplica de una acrópolis infinitamente más antigua y a la que recuerdan aún todas las lenguas de la Tierra. Burgos es sinónimo de castillo, ciudadela, fortaleza, acrópolis, peña… Conceptos que son expresados por términos como los germanos burgo, baurg y berg; los árabes bordj y burg; el fenicio boursa; el tibetano brag; el armenio berj’; el celtibérico briga; el noruego brekka; el italiano borgata… O por las voces euskéricas burgoi, burgain, burkaitz…

¿Cuál fue la primera y genuina acrópolis de Burgos a la que hoy remeda la capital histórica de Castilla? Pues nada más y nada menos que la antigua ciudad de Cantabria o Bergida, viva aún en algunos de los topónimos que perviven en ella: Berguería, Borgos = Borcos… En no pequeña medida, el renacer del antiguo alcázar de Burgos entraña el propio renacimiento de la ciudadela de Bérgida = Cantabria arrasada por los romanos… Y ahora comprenderán algunos estudiosos el porqué de que, en otro tiempo, se denominase cántabros a los ciudadanos de Burgos

 

La Pascua o Navidad de primavera. (05-04-1998)

Hoy es Domingo de Pascua. O, lo que es lo mismo. Hoy volvemos a celebrar la Navidad. Mejor dicho aún, hoy vamos a celebrar la verdadera Navidad. La fiesta que rememora el momento en que la vida había nacido en la Tierra… En el ámbito de los montes que nutren con sus aguas los primeros caudales del materno río Ebro. Allí donde, no por casualidad, se alza el macizo del Pas. Allí donde nace el río Pisuerga. Allí donde afloran las aguas de los ríos Pas y Pisueña. Allí donde una escritura del año 853, reproducida por el Padre Flórez en el tomo 37 de su España Sagrada, alude al territorio de Campo braneas Pascua… Allí donde se localiza el pueblo de Pascuera o Pesquera, a orillas del Besaya y en el que aún perdura un enclave denominado Pascual

La Pascua no es otra cosa que la efemérides de la fecha en la que la vida había llegado a la Tierra, fruto de la rebelión de Bazko = Moske = Moisés contra el tiránico astro solar, obstinado en mantener yermo nuestro planeta.

Pascua se ha derivado de Bazaka = Pazaka y de ahí el que sea Blazko el nombre vasco de la Pascua… De ahí, igualmente, el que las viejas fuentes históricas españolas denominen Pazieka a la primera raza de España, recordada todavía en el nombre de los Pasiegos. O en el gentilicio de los antiguos astures Pésikos. Los mismos que dieron nombre a los pueblos lebaniegos de Piasca y Pesaguero.

 

Fuimos los primeros navegantes. (29-03-1998)

En divulgación científica el procedimiento es siempre el mismo: se tiran a la papelera las noticias científicas que no convienen y se seleccionan las que concuerdan con la opinión que trata de imponerse a los lectores.

La última bobada publicada por el aludido y madrileño periódico pretende que el Homo Erectus hace 800.000 años… subtítulo, estos primitivos marinos tenían capacidad para construir embarcaciones. ¿En qué se basan los investigadores australianos que han divulgado esta noticia para efectuar unas afirmaciones tan descabelladas? Pues básicamente en unos útiles de piedra cuya labra les atribuyen a los erectus que supuestamente poblaron la isla indonesia de Flores, próxima a Java… La datación de herramientas de piedra es virtualmente imposible. Todo lo más que puede hacerse es especular a partir de analogías… Hace tiempo que vengo repitiendo que las dataciones que hoy nos venden los arqueoantropólogos son en su mayor parte erróneas. Tanto para la enfáticamente denominada industria lítica como para las pinturas rupestres o los propios restos fósiles. Ejemplo, Java y los restos de 1930, de erectus con 400.000 años, han pasado a menos de 20.000 años, o sea, cuando ya existíamos nosotros y, por ello no podemos ser sus descendientes, sino coetaneos…

Usemos la lógica de la Historia. Si el homo erectus hubiese inventado la navegación hace nada menos que 800.000 años, entonces habrían sucedido dos cosas: en primer lugar, que América o Australia se habrían visto pobladas por homínidos ya por aquellas fechas. Cosa que no ha sucedido. El homo sapiens fue el primero en llegar a ambos continentes. Y a tenor de lo que hoy sabemos, lo hizo entre hace 40 y 50.000 años. Y en segundo lugar, si el homo erectus hubiera tenido la extraordinaria inteligencia que se requiere para descubrir la navegación, entonces el mundo estaría poblado hoy por homínidos y no por hombres.

¿Cómo iba a conocer el homo erectus la navegación si su descendiente directo el neanderthal no fue capaz siquiera de atravesar el estrecho de Gibraltar desde Andalucía en dirección a África (nuestra supuesta cuna…)? Y de esto hace sólo 10 ó 20.000 años.

Lo diré y bien alto: los primeros navegantes del mundo han sido los pueblos del norte de España. Los cántabros en primer lugar y tras ellos los vascos y los asturgalacios. Lo indica la lógica de la Historia y lo prueban determinados documentos históricos… que demuestran hasta la saciedad cómo fueron estos pueblos los que colonizaron las Islas Británicas. Lógicamente, al quedar éstas liberadas de los hielos glaciares, hace en torno a 10.000 años… “Los Astiros se asentaron en las montañas de Cantabria sin que los naturales de la tierra les hicieran estorbo alguno, por andar muy ocupados en la apresurada navegación que traían para Inglaterra” (Esteban de Garibay).

 

Bellika… también estuvo en el Alto Ebro. Vender la historia piedra a piedra. (22-03-1998)

(El comercio esparce los sillares de la muralla que rodeaba a la antigua acrópolis cántabra, destruyendo los restos de la tradición).

Lo sé desde hace dos años, aunque no he querido precipitarme a la hora de divulgar mi descubrimiento. Muchísimos datos tienen que casar, muchas cosas tienen que confluir en un mismo lugar para que pueda alcanzarse la certeza plena respecto a la ubicación de cualquiera de las primeras ciudades de Iberia. Y no digamos ya si esa urbe es Bellika, a la sazón una de las primeras ciudades de Europa, creada por aquel remoto pueblo del que hoy somos descendientes todos los europeos y de una manera más directa, los cántabros, los vascos y los castellanos biellos.

Bellika = Belliga = Belgika son algunos de los nombres con que las fuentes históricas designan a esta ciudadela cántabra, emplazada en el corazón mismo de la Cordillera Cantábrica. En el Atlas de Ptolomeo aparece mencionada con el nombre de Vellika, pudiendo deducirse que aquella urbe fuera escenario de alguno de los grandes choques producidos entre cántabros y romanos.

Cuando las viejas fuentes históricas reconocen que Bellexia es el mas antiguo nombre documentado de Castilla, no hacen sino confirmar que la cuna de esta región se encuentra en aquella ciudad de Bellika = Belliza = Bellexia, que hoy, tras dos milenios de olvido, vuelve al fin a ver la luz. Ciudad que, por cierto, también prestaría su nombre a la urbe de Bellexia = Bielsa, epónimo del valle de Val de Ibielsa o Valdivielso. O a la diosa Ballis, venerada en ella y que es la misma que ha dado nombre, en Asturias, a la que se tiene como la más antigua cofradía documentada de toda España: la Ballaskida = Baleskida.

Sabemos por el Cronicón de idacio Thoromako que a los primitivos Bellaskones o Baskones se les conoció también con los nombres de Bassanotes y Kaskantes. De donde su gentilicio posterior de Gaskones. Pues bien, Baskonze, Baskones y Kaskanzia son tres de los topónimos que descubrimos en el entorno próximo de la ciudad de Ballaskilla = Bellika, poblada antaño por Bellexios o Castellanos y por los Vascos. Que –insisto en ello- eran exactamente los mismos.

La ciudad de Belliza = Bellaskia estuvo situada en las fuentes mismas del río Nela, en la imponente meseta que sirve de cumbre al monte conocido hoy como Otero Mayor o Peñas Gordas. Todo el entorno de Bellika aparece sembrado de enormes piedrones que, sin la menor duda, rodaron un día desde la cumbre de esta montaña… Se trata de bloques de piedra arenisca… Es obvio que toda esta piedra fue manufacturada por el hombre… afirmo que en Bellika existe una ciudad subterránea, excavada en buena medida por nuestros antepasados y que, previsiblemente, debe haberse conservado virgen y a salvo de los expolios sistemáticos a los que han estado sometidas todas nuestras viejas ciudades.

 

“José”, un nombre vasco. La leyenda del carpintero que venció al Diluvio. (15-03-1998)

Este españolísimo nombre de pila, José,… no tiene absolutamente nada de judío como hasta aquí se nos ha venido vendiendo. Porque siendo diáfano que la letra b, primera del alfabeto consonántico, es inmensamente más antigua que la p, una de sus réplicas más modernas, viene a deducirse que mal puede ser el nombre vasco Joseba, una derivación de la supuesta forma original hebrea Josehp = Iosepho. Es justamente todo lo contrario: todos los Joseph, Josep o Giuseppe son hijos del genuino nombre ibérico de todos los Josés y Josefas del planeta: Joseba = Yoseba.

Si José es un nombre euskérico –y repito una vez más que la lengua vasca nació en el Alto Ebro-, entonces hay que empezar a replantearse una montaña de cosas. Comenzando por esa pintoresca leyenda que nos habla de cierto carpintero de Palestina que respondía al nombre de José y al que los textos sagrados conocen con el feísimo calificativo de padre putativo… la fábula de que José era capintero arranca del hecho de que ha sido este, carpintero o persona que trabaja con la madera, un antiquísimo significado de la palabra vasca de la que se ha derivado Joseba = Yoseba. O sea, que ni carpintero ni gaitas. José, antes de que nos lo trocasen en nombre de un santo, no fue otra cosa que el término para designar una profesión. La de aquellos que antaño se consagraron a construir naves, templos y viviendas de madera. Que de ahí, justamente, la voz euskérica josi = clavar.

 

José María de Areilza… y Cantabria. (08-03-1998)

Me cabe el enorme orgullo de haber sido la última persona apadrinada por José María de Areilza. Y tengo razones para pensar que fue el predilecto de sus ahijados. Al tiempo que la persona que llenó de ilusión y entusiasmo sus últimos años de vida intelectualmente plena y activa… Me conmueve recordarle escuchando todos aquellos primeros descubrimientos míos sobre la primogenitura histórica del norte de España. ¡Qué enorme vasco y qué grandísimo español ha sido este hombre, y con qué clarividencia supo comprender desde el primer instante la enorme trascendencia que para el futuro de España tenía y tiene todo cuanto estoy rescatando del olvido!

José María de Areilza era un intelectual en el más amplio y pleno sentido de la palabra. No un simple escritor. O un estudioso, miope como la mayoría de ellos. Tampoco fue un político al uso. Por la misma razón. Porque era infinitamente más inteligente que la mayoría de ellos. Era, sencillamente, un hombre completo. Y por lo tanto, con la lucidez sufiente como para saber ver a lo lejos.

 

Feliz y amoroso Año Nuevo! Que acaba de salir del horno. (01-03-1998)

Esta publicación ha venido a coincidir puntualmente, con la fecha en la que nuestros antepasados celebraban el comienzo del año. Una conmemoración que algunos estamos tratando de rescatar del olvido, sobre la base de reavivar tradiciones como el canto de las Marzas o de resucitar otras tales como el toque ritual que a las 12 de la noche del día 28 de febrero se hacía con un cuerno de cabra (cuerno > corneta). Los judíos han conservado esta última costumbre, conocida con el nombre de safar: el toque con el se venía a simbolizar el momento en que la vida había nacido en las tierras de Sefarad

Ambara… iba a ser esta vieja divinidad la que diera vida a la diosa Amarita, predecesora celtibérica de la euskérica Mari y de su paralelo María, adorada ya desde la prehistoria en los territorios que corresponden hoy con Asturias, Cantabria y Castilla. Pues bien, iban a ser todas estas divinidades las que dieran origen a la formación de la palabra amor. Un término inequívocamente femenino, referido no tanto al tópico amor maternal como a los fluidos o humores que definen a la mujer y que la singularizan como generadora de vida. Las madres, las mujeres, eran las fuentes que producían los fluidos de la vida y también, no lo olvidemos, del placer.

La líquida diosa Amara = Analla se encuentra tras la voz kechua amullay, “retener agua en el cuerpo”. O tras la euskérica amillur, “agua que corre”. Y no se pierda de vista que kechua y el vasco son lenguas separadas por decenas de miles de kilómetros… y de años…

La diosa Amalla = Amara, ha dado nombre, pues, a la mujer (imaratun, en árabe) y al amor.

Pero el concepto de amor acabará diversificándose a la postre, pasando a designar tan solo al sentimiento. Los fluidos amorosos quedarán englobados bajo el término humor. Y de ahí el griego hímenes, deseo amoroso… Muy próximo a nuestro himeneo, o ceremonia nupcial. O al himen con el que se clausura la vagina de la mujer.

Términos todos estos que están claramente emparentados con la palabra amor, así como con el origen de la palabra fémina (euskera, eme). O con el árabe umun, madre. Y es que, en definitiva, el amor tiene nombre y esencia de mujer.

 

El origen de la palabra “amor”. Al hilo del Día de los Enamorados. (15-02-1998)

El hombre contemporáneo tiende a pensar que las cosas han sido siempre como hoy son. Que el tiempo pasa y erosiona las cosas, pero que raramente las transforma… Tendemos a pensar que las palabras han tenido siempre unos significados análogos a los actuales.

Nada más alejado, sin embargo, de la realidad. Todas las palabras han conocido un proceso de deslizamiento desde sus significados originarios hasta los que, ya en épocas muy modernas, han acabado adquiriendo como definitivos… como ejemplo, mostraré lo que ha sucedido con una de las palabras más comunes y mágicas del lenguaje humano: amor… El sentido abstracto e ideal que hoy le concedemos a la palabra amor es enormemente moderno. Antes y en unas épocas en las que el ser humano no concebía abstracciones y sólo les daba un nombre a las cosas concretas, a todo aquello que pudiera ver y tocar, el amor era una mera consecuencia o secuela de la manifestación de este sentimiento. O, dicho de una forma más clara y directa, amor eran aquellos fluidos o humores que el hombre y la mujer generan cuando se aman. Y de ahí esa homonimia amor = humor. Homonia que no es exclusiva de nuestro idioma sino que puede reconocerse en todos los idiomas de la Tierra.

Un ejemplo elocuente, el término inglés para designar al amor, love, tiene su precedente en el euskera lobel, “líquido”. Así como en las muy descriptivas voces indonesias lubang y lubuk: “cavidad” o “agujero húmedo”. Y ello sin olvidar al griego libas, “flujo”, al kechua llabay, “lamer” o las palabras castellanas lluvia, lavar o libar, las tres relacionadas con el agua, con el elemento líquido.

El tramo de la historia de la palabra amor que hoy me propongo desvelar, se inicia en un término perdido –amballa = ambara– cuya trascendencia en el habla humana ha resultado sencillamente colosal… iba a ser la diosa Ambara es la que diera nombre al embarazo… de las hembras. Algo de lo que la Filología tradicional no se ha enterado todavía… ni la RAE.

 

Así nació el mito de “San Balentin”. El fin de año de nuestros remotos antepasados. (08-02-1998)

Perdónenme ustedes pero me resisto a escribir Balentín con V. Por la misma razón que se me llevan los demonios cada vez que tengo que escribir Valencia o valiente con esta misma absurda consonante. Balencia es un nombre netamente ibérico y la V, como me cansaré nunca de repetir, es un golazo estúpido que nos marcaron los romanos. Esos mismos romanos a los que no dejo de fustigar en estas páginas, emulando al hacerlo al inefable Arcipreste de Hita que también se despachara a su gusto insultando a Roma…  El hecho de que la fiesta anual del amor se halle emplazada en este tramo invernal del calendario, tiene que ver con todo el cúmulo de celebraciones organizadas en el mundo antiguo, al hilo de la consunción del viejo año en los últimos días de febrero y del nacimiento de un nuevo ciclo anual a partir del día primero de marzo… El nombre de San Balentín nos remite al de aquella diosa Ballanzia = Balencia = Pallentia que diera nombre a la primera Roma. Ciudad que jamás estuvo situada en la Península Itálica, íntegramente poblada por gentes llegadas de Iberia. Más exactamente, del Levante y del Vallea del Ebro…

 

Cantabria y la esquizofrenia. El patrimonio que se hundía demasiado. (01-02-1998)

Por un lado se está tratando de dar entidad política al axioma de la historicidad de Cantabria y por otra se está trabajando a todo gas en la consumación de varios proyectos de obras públicas que van a constituir los mayores atentados perpetrados en el último milenio contra la historia de esta Comunidad… Cantabria se prepara para sufrir la más salvaje agresión de que haya sido objeto desde que los romanos y los godos despacharon a su gusto masacrando a sus habitantes y arrasando todas y cada una de sus ciudades… parques eólicos, autovía, autopista… y todos ellos en una zona que en el próximo siglo será declarada Patrimonio Histórico de la Humanidad, haciendo que las generaciones venideras se desesperen ante la magnitud de las barbaridades que se van a perpetrar y de las que, muchas de ellas, van a tener el carácter de irreversibles. Porque las aspas de los parques eólicos acabarán no tardando en un vertedero, pero a ver quién es capaz de borrar el impresionante impacto que entraña el trazado de una autovía a lo largo del valle del río Besaya y de una autopista que recorrerá en su integridad todo el Embalse del Ebro.

 

El castellano no nació en La Rioja (IV). La “ruta del castellano” elude a Castilla y a Cantabria. (25-01-1998)

¿Un camino sacado de la manga? ¿Una “senda del castellano” que obvia los lugares donde realmente nació este idioma? La Rioja…, una cosa es mi cariño y mi respeto hacia una tierra vieja y noble… otra muy distinta es transigir con la impostura que se pretende consumar al reconocer a esas tierras como la cuna del castellano… Me parece de perlas que todos los hispanohablantes visitemos San Millán de la Cogolla y disfrutemos de las bellezas paisajísticas, artísticas y gastronómicas de La Rioja… En el colmo del desvarío, la última sorpresita que nos tenían reservada los políticos de La Rioja es la creación de una Ruta del Castellano y se deja fuera de ella a Burgos, reconocida siempre como Cabeza de Castilla. O a Valladolid, en donde siempre se dijo que se hablaba el mejor castellano… O a Cantabria y más exactamente al Alto Ebro, cuna incontrovertible de nuestra lengua… Creen ustedes una Ruta del vino, si quieren. Pero, por favor, dejen tranquila a nuestra lengua.

 

El castellano no nació en La Rioja (III). Cantabria es la cuna del castellano. (18-01-1998)

Lo único que prueban las Glosas de Silos y de La Cogolla es que los monjes de Castilla, allá por los siglos VIII, IX o X, empezaban ya a estar absolutamente hastiados de tener que sujetarse a la artificiosa lengua latina que les estaba impuesta, atreviéndose a hacer sus primeros pinitos en las lenguas que efectivamente hablaban y sentían y que no eran otras que el euskera y el castellano. Lenguas milenarias ambas y que se habían desarrollado a lo largo de las montañas que acompañan al río Ebro en su discurrir a través de las tierras de Cantabria, Castilla Bellexia y Álava… Ambas lenguas coexistieron en las tierras de la genuina Iberia del Alto Ebro, siendo la toponimia de esta región la prueba rotunda y definitiva de ello… La cuna de la lengua castellana sólo puede ser aquella en la que, todavía en la época presente, pueda reconocerse la presencia de las viejas palabras en la que tiene su raíz la lengua que hoy hablamos 400 millones de personas.

El castellano no nació en La Rioja (II). La tabla rasa de la cultura. A vueltas y revueltas con la cuna del castellano. (11-01-1998)

Gregorio López Madera… Cuando ha aparecido algún escrito en castellano anterior en muchos siglos a la supuesta fecha de nacimiento de nuestra lengua, la jerarquía religiosa lo ha tildado de apócrifo y lo ha destruido… Dicen las viejas Chronicas españolas que en nuestro país se crearon –ya en época protohistórica- las primeras Universidades del mundo… Es archiconocido que en España, miles de años antes de que naciesen Roma, Grecia o Egipto, ya existiera una legislación escrita en verso… ¿Qué quedan de nuestros cientos de ciudades y villas anteriores a la dominación romana? Prácticamente nada. Y eso para que después no vengan a decirnos que Roma nos enriqueció con su cultura.

El castellano no nació en La Rioja (I). En defensa de la lengua de Cantabria. (04-01-1998)

Si no lo veo no lo creo. La región en la que, desde siempre, se ha dado por entado que había nacido la lengua castellana, permanece callada e impasible mientras se consuma otra de las grandes imposturas de nuestra historia: los gobernantes riojanos, más bregadores que los de nuestra región, acaban de lograr para su provincia nada menos que el reconocimiento, por parte de la Unesco, de la lengua que hoy hablamos 400 millones de personas tuvo su cuna en ella. Con lo que se le está robando a Cantabria –en la mayor impunidad y contando, encima, con la complicidad de su silencio- una de sus mayores glorias histórica…

Primer contrasentido… o La Rioja montañesa es y ha sido siempre parte indiscutible de Castilla o, en caso contrario, la lengua que hoy hablamos todos los hispanoamericanos debería responder al nombre de riojana

Que en un monasterio determinado –ya se trate de Silos o de La Cogolla– aparezcan unos manuscritos con unas palabras escritas en castellano o en euskera, no quiere decir absolutamente nada… Todo este asunto es tan aberrante como el hecho de suponer que Castilla nació en un año determinado…, por el hecho de que se descubra una inscripción en la que, por vez primera, se encuentra documentado el nombre de esta región…

A %d blogueros les gusta esto: