2003

¡Chapeau! Señor Alcalde (Diario Alerta – 20-04-2003)

Santander: el paseo marítimo más miserable de Europa, artículo publicado el pasado verano, en el que exponía mi parecer por la ridícula “parcela” reservada a los peatones y, eso que era un paseo marítimo…

Partí de Cantabria sintiéndome impotente para luchar contra tanta barbaridad como viene cometiéndose en mi queridísima Cantabria, decidí alejarme de ella y fijar mi residencia en Castilla… Entre tanto me considero un exiliado de Cantabria, víctima de su (salvo escasísimas excepciones) nefasta clase política, encabezada con toda coherencia por el grisáceo señor Martínez Sieso.

En mi carta a Gonzalo Piñeiro le aseguré que si se deshacía el disparate perpetrado en Puerto Chico, escribiría un nuevo artículo sobre el particular, rectificando el contenido del primero y desdiciéndome de todos los improperios que en aquella ocasión me vi obligado a dedicarle, confieso que bien a pesar mío… Bien, por fin alguien me proporciona la oportunidad de quitarme el sombrero y de decir: ¡chapeau! O, en el equivalente castellano de esta palabra francesa, heredada como casi todas del euskera: ¡olé!

Porque desde mi exilio segoviano, al pie de una hija de Peña Labra, he podido saber por mi mujer, de vacaciones en Santander, que ha sido íntegramente levantada la calzada que motivó mi tremenda invectiva contra el alcalde, pudiendo deducirse de ello que ese espacio –como era inexcusable y de ley- va a ser consagrado a los ciudadanos, prolongando así el extraordinario paseo con que el señor Piñeiro regalase a Santander pocos años ha y que todos podemos disfrutar hoy (yo desde la nostalgia…) en el antiguo Muelle de Albarado.

Que, por cierto, nada tiene que ver con ningún personaje de este nombre sino con el que fuera uno de los más antiguos e insignes nombres de la ciudad de Sant Anders o de Albaranazia, recordado aún –entre otros- en la denominación de dicho muelle y en la de la antigua aldea y hoy barrio de La Alberizia. Así como en el islote de Marnía…, por corrupción de Barnía y Albarnía (antiguo nombre de Escocia)… es el precedente de Albaria > Iberia… ¡Nada menos!…

Al señor Gonzalo Piñeiro, a quien por ser capaz de rectificar, expreso públicamente mis disculpas, mi admiración y mi simpatía.

Depurando responsabilidades (III) Yo acuso… (Diario Alerta – 13-04-2003)

No existe crimen que merezca un castigo mayor, que el de la honestidad y la independencia intelectual. Decir la verdad y proclamarla a los cuatro vientos, enmendando con razones a los poderosos y sin que quede fuera de ese espectro de crítica del rey abajo, ninguno, es el mejor camino para acabar convertido en un auténtico proscrito. Sé bien de lo que hablo porque llevo algo así como treinta años plantándoles cara a quienes nos gobiernan y diciéndoles, casi siempre, lo que nadie les había dicho jamás. Ocioso es decir cuánto he medrado debido a ello…

No estoy hablando de cantarle las cuarenta a uno u otro partido, sino a todos ellos en su conjunto, por cuanto todos comparten las mismas carencias en lo que yo considero absolutamente primordial para la buena marcha de una sociedad: que quienes tienen la osadía (y a menudo la arrogancia) de proponerse para gobernar a los demás, se hallen adornados de un altísimo nivel intelectual…

Al referirme a los problemas verdaderamente graves que afectan al país estoy pensando en la forma de afrontar con inteligencia el contencioso basko.  O en la demencia de nuestro sistema educativo, edificado sobre unos pilares –el cuerpo profesoral- integrado en un 70% como mínimo por individuos sin vocación alguna y cuya única mira es la de trabajar lo menos posible, ganando, naturalmente, lo más posible… Pienso también en el dislate que supone mantener absolutamente ociosos a todos nuestros estudiantes durante un período no inferior a cinco de los doce meses del año. Y ello sin ofrecerles ninguna alternativa atractiva y sólida que les ocupe, entretenga y estimule, impidiendo que acaben consumiento su tiempo y sus vidas delante de un televisor, de un vaso de alcohol, de un porro, de una pista de baile… o de la pantalla de un ordenador. Y no para estudiar o para formarse a través de él, sino para perder lastimosamente el tiempo holgazaneando en la red

O la dilapidación de los recursos del Estado y entre todos esos miles de millones, ni una sola peseta para financiar programas que buceen en las profundidades de nuestro brillantísimo y único pasado histórico, mostrándoselo a todos los Españoles de una forma amena y atractiva que por una parte contribuiría a elevar el nivel cultural y, por otra, a cultivar nuestra conciencia de pertenecer a una nación privilegiada a la que le cupo el incomparable honor de poblar, colonizar y civilizar a todos los pueblos de la Tierra.

¡Cuántos miles de películas y documentales podrían producirse reconstruyendo la fascinante saga de nuestro pasado histórico, para educación de propios y para asombro de extraños! Y en lugar de eso ¡nada!. Ni siquiera un sencillo reportaje como el que en vano vengo demandando de la televisión estatal, para que se haga eco de las tesis de los investigadores europeos y americanos que al fin han empezado a admitir lo que desde hace mucho tiempo constituía una evidencia irrefragable: que la Humanidad racional se gestó a orillas del Cantábrico y que Europa, Asia… ¡y hasta la propia América! se gestaron en el Norte de España. Lo que constituye, dicho en pocas palabras, la noticias más importante que se ha producido en nuestro páis desde que existe como tal, con ventaja incluso sobre el propio redescubrimiento de América…

Justamente, la única vía que puede conducir a la pacificación de Euskadi es aquella que pasa por el reconocimiento de todos sus méritos y glorias históricas, compartidas todas ellas con las regiones vecinas de Cantabria, Asturias, Castilla y León y Nabarra. Ofenden a la inteligencia quienes creen que la manera de resolver un problema es silenciándolo…

La guerra del castellano (X) La clave está en la Toponimia (Diario Alerta – 06-04-2003)

¿En qué lengua hablaban los Castellanos de la Alta Edad Media –por lo menos desde comienzos del siglo VII en que existen documentos que permiten acreditarlo-, cuando se nos dice, en el contexto de escrituras casi íntegramente redactadas en latín, que sus nombres geográficos eran, todos ellos, neta y rematadamente castellanos?… conclusión, el romance, existía ya desde hacía numerosos siglos.

Cualquiera que haya afrontado en profundidad el estudio de los nombres geográficos, sabe bien hasta qué punto se muestran reacios, resistentes y reticentes a los cambios y mudanzas. Nada hay más difícil que consagrar un nuevo topónimo… y, conseguir que se olviden del nombre con el que tradicionalmente se ha conocido a ese lugar… por ejemplo, el nombre de la población segoviana de La Granja, mudado oficial, artificialmente y por real decreto en San Ildefonso

Ante cualquier nombre geográfico deberíamos mostrar el mismo respeto que ante cualquier otra reliquia de nuestro más remoto pasado. Porque, en efecto, la mayoría de ellos tienen una antigüedad escalofriante, con independencia de las corrupciones y mudanzas que puedan haber sufrido. Otro ejemplo de lo cual nos lo ofrece la propia denominación de esta comunidad: Cantabria. Nombre que ha llegado hasta nosotros sensiblemente degradado y deformado, pero que permanece fidelísimo a la primitiva denominación de la que fuera la región más importante y extensa del Norte de España. Por espacio de bastantes siglos, el nombre de Cantabria se vio prácticamente engullido por el olvido y, sin embargo, a la postre, ha vuelto nuevamente por sus fueros. Como sucederá con el nombre de La Montaña que hoy por razones políticas, ha caído en desgracia y que resucitará con fuerza algún día…

El hecho de que en las escrituras altomedievales nos encontremos con toponimia netamente romance ya en siglos tan tempranos como la sexta, séptima, octava, novena y décima centurias, supone la confirmación definitiva y concluyente de que por lo menos desde varios siglos más atrás, la población de la España septentrional tenía al romance como único vehículo de expresión. Por supuesto, en todas y cada una de sus variantes dialectales, germen de lo que más tarde acabarían siendo lenguas propiamente dichas, más o menos diferenciadas (catalán, castellano, gallego, bable, montañés, fabla…)…

Si los nombres con los que se designaba a los lugares eran romances, ello es indicio inequívoco de que la lengua común de la población del Norte de España hablaba en romance… las escrituras eran documentos jurídicos y su misión fundamental era la de dar fe de los acuerdos correspondientes. Traducir los topónimos al latín equivalía, lisa y llanamente, a dejar sin valor alguno aquellos documentos. Porque ¿quíen iba a reconocer los límites de una propiedad rústica o urbana que se había adquirido, vendido o donado si sus nombres, al ser traducidos, habían dejado de ser representativos y definitorios?…

La guerra del castellano (IX) Más claro…, el agua (Diario Alerta – 30-03-2003)

Sería de idiotas pretender que los monjes de todos los monasterios del Norte de España se pusieron de acuerdo en adulterar todos los documentos que pasaban por sus manos, cambiando su texto latino originario por otro castellano o castellanizado, solamente en una parte muy concreta de esas copias que, además, acostumbra a ser siempre la misma.

Si todos escriben en castellano un párrafo muy específico de esos documentos, no es porque se equivocaran o pervirtieran la pureza de los originales latinos, sino porque era costumbre inveterada, arrastrada seguramente desde el inicio mismo de la presencia de Roma en España, la de escribir en lengua castellana aquella parte de los documentos que nada tenía que ver con las cuestiones estrictamente eclesiásticas y que afectaba a asuntos tan cotidianos, ordinarios y pragmáticos como puedan serlo el hecho de que los monjes poseyeran un determinado número de colchones, hábitos, vacas o bueyes…

Esos inapreciables documentos altomedievales lo que demuestran es que las lenguas romances convivieron sin ningún tipo de conflictos con la lengua latina, justamente porque sus ámbitos de uso e influencia eran completamente distintos: aquéllas reservadas para el lenguaje común, para la comunicación entre las gentes, y ésta circunscrita a los actos eclesiásticos, jurídicos, legislativos o literarios de los que siempre se mantuvo (o fue mantenido) distante el pueblo… se quedaban “a dos velas”…

La situación más surrealista que seguramente se haya dado en la historia de la Humanidad: Por espacio de alrededor de veinte siglos, los templos religiosos cristianos se han visto repletos de fieles que asistían a los actos del culto sin entender una palabra de lo que escuchaban y, lo que aún resulta más ridículo, sin entender una palabra de lo que repetían, insisto, como verdaderos papagayos…

Las adulteraciones en los documentos, en los casos en que se producían, obedecían a cuestiones de intereses, de prestigio, de dominio e influencia, de poder… Pero por lo mismo que nadie perdería miserablemente el tiempo en nuestros días, reproduciendo escrituras para salpicarlas de errores o para sustituir sus términos correctos por otros que lo fueran menos, es impensable que ningún monje del medievo incurriera en tamaña estupidez…

La guerra del castellano (VIII) Filólogos de pacotilla (Diario Alerta – 23-03-2003)

Los filólogos riojanos que han engendrado la aberración científica de la génesis emilianense de la lengua castellana, gustan de escudarse en el pretexto de que muchos de los documentos en los que aparecen palabras en castellano y que aventajan en varios siglos a las Glosas Emilianenses, han llegado hasta nosotros no en los textos originales sino en copias que de éstos se hicieron en años o siglos posteriores… (muchos sí han llegado hasta nosotros en su forma original… e incluso hay copias que son hasta dos siglos más antiguas que esos tan traídos y llevados ejercicios de traducción de latín de unos monjes de San Millán de la Cogolla, a los que se ha bautizado con el ridículo nombre de Glosas Emilianenses).

Quienes pretenden que la aparición de términos castellanos en los documentos de los siglos VII al XI se debe a que se trata de copias de documentos originales perdidos que fueron transcritos más tarde con el lenguaje que entonces se utilizaba, el castellano o romance, ofenden con semejante argumento al sentido común y a la inteligencia y no hacen sino poner aún más en evidencia la magnitud del fraude científico que han consumado…

El denominador común de la inmensa mayoría de los documentos de los siglos VII al XI de los que hasta la fecha he tenido conocimiento, es el de aparecer redactados casi íntegramente en latín. Y es que –cual si de una norma establecida se tratara- todos ellos concuerdan en un punto fundamental que es, precisamente, el que los acredita como auténticos: una parte de esos documentos –aquella en la que se enumeran los bienes respectivos de cada monasterio o bien se describen sus términos- aparece sistemáticamente escrita con voces castellanas unidas entre sí a través de partículas latinas. Verbigracia per semdero antiguo usque ad cobas de Sancio mercatero et usque ad calzata mercatera; et de ipsa calzata usque ad molino antico ad illa serna de rio de Pero. … hinc parte serra, bustare de Haeto rubio

El copista escribe en latín con palabras castellanas. Léase, da forma latina a la lengua castellana en la que los autores de estos textos se expresaban. Y precisamente porque en esta parte de los documentos se ocupan de asuntos muy concretos y prácticos, que nada tenían que ver con el mundo del espíritu, los monjes prescinden del latín y recurren a la lengua común: el romance… Y es así como ya desde los primeros documentos monásticos que han llegado hasta nosotros, nos encontramos con todo un rico surtido de palabras romances que tienen como denominador común el de expresar conceptos absolutamente ordinarios y prosaicos…

Depurando responsabilidades (II) El señor presidente (Diario Alerta – 16-03-2003)

En el caso de Cantabria, la región más directamente afectada y beneficiada por mis descubrimientos históricos, el balance de la actuación de su clase política resulta extraordinariamente sencillo: sin excepción alguna, su comportamiento ha sido garrafal. Nadie se salva por desgracia, de esta generalización. Aunque que es verdad que el grado de responsabilidad de unos y de otros, no es el mismo…

En quien recae la mayor responsabilidad de que las cosas hayan sucedido como han sucedido: el Presidente de Cantabria, señor Martínez Sieso. Un señor al que me dirigía por escrito dos o tres días antes de someterme a una operación de corazón, rogándole se interesase por la conservación de mi obra en el supuesto de que yo no superase esa intervención quirúrgica, habiendo sido su humanitaria respuesta, el más despectivo de los silencios…

Por desgracia para él, superé aquella operación y también los durísimos años que la siguieron, privado prácticamente de todo lo más indispensable. Pero el señor Sieso volvío a pasar del asunto, convenientemente asesorado por toda esa horda de historiadores cretinos que posee y padece la comunidad de Cantabria y que fueron los responsables de que ya en el año 1984, cuando el entonces vicepresidente del Gobierno regional señor Ambrosio Calzada se mostró favorable a mis tesis históricas y dispuesto a patrocinarlas, se viera obligado a volverse atrás de su decisión ante la presión de todos los historiadores e intelectuales de Cantabria, unidos y confabulados contra mí y contra mi obra. Y digo contra mí y nó solo contra mi obra, porque no satisfechos con boicotear ésta, propalaron toda suerte de calumnias respecto a mí mismo… como que… mis tesis históricas suponían un ultraje para Cantabria y perjudicaban gravemente su imagen dentro y fuera de España

El señor Martínez Sieso, Presidente de Cantabria, es y será siempre el principal responsable de que esta comunidad se haya visto privada de toda la enorme cantidad de beneficios –económicos, de imagen y de toda índole- que le habría procurado el hecho de proponerse como cuna de  Europa y de la cultura gestada por este continente y que en el decurso de milenios ha llegado a adquirir el carácter de universal… El señor Martínez Sieso, Presidente de Cantabria, es el mayor responsable de que toda la nombradía universal de la que hoy podría gozar esta provincia si se hubieran respaldado mis tesis y mis investigaciones, sea monopolizada por la comunidad vecina de Euskadi que, con una inteligencia que en Cantabria brilla por su ausencia, está sabiendo capitalizar en su beneficio las conclusiones de todas las investigaciones genéticas que postulan a su población como la más antigua del continente, amén de madre de todos los pueblos europeos… Ancianidad que –lo afirmo– comparten e incluso acrecientan aquellos residuos de población de Cantabria en los que perviven los genes de los Kántabros –mujeres y niños, casi exclusivamente- que lograron zafarse a la guerra de exterminio emprendida por el Imperio Romano contra este región…

La cuna cantábrica de Europa (III) El origen cantábrico del pueblo Judío (Diario Alerta – 09-03-2003)

Los Judíos y sus hermanos los Arabes son pueblos cuyas raíces deben rastrearse en el Norte de España… siete años después de mi descubrimiento y, edición de mis libros Iberia, cuna de la Humanidad y Cantabria, cuna de la Humanidad, llegó a mis manos una fotocopia, que me facilitó Luis Racionero, del libro de un investigador lituano que, mas de medio siglo antes que yo, había defendido la misma tesis… (mis propias tesis y reiteradas alusiones a él le han vuelto a poner de actualidad)

En el mes de Marzo del año 2001, Cristóbal Serra escribe en Palma de Mallorca el prólogo de la reedición del opúsculo Les origines ibériques du peuple juif, publicado en Francia en el primer tercio del siglo XX por el lituano Oscar Vladislav de Lubicz Milosz

A continuación reproduzco la mayor parte del contenido de dicho prefacio, escrito por Cristóbal Serra bajo el epígrafe de El círculo de la verdad: A principios del siglo XX, gracias a unos hombres curiosos que no temieron ir al fondo de las cosas, se multiplicaron las preguntas desaconsejadas por la vieja dogmática. Y una de ellas fue el origen del pueblo judío. Hoy, poseedores del legado visionario del arqueológo y lingüista O.V.de L.Milosz, la existencia de una gran civilización prehistórica occidental es cosa generalmente admitida por la mayoría de los prehistoriadores. Lo que despierta más reticencias es el origen ibérico del pueblo judío…

Según mi juicio, Milosz dejó escrito este estudio luminosísimo que, por cierto, ha servido de faro a muchos investigadores que no se confiesan sus discípulos y que, sin embargo, lo son. Y aquí he de referirme a un libro capital de nuestra bibliografía: “Cantabria, cuna de la Humanidad”. Su autor, Jorge María Ribero, además de una ímproba tarea de hallazgos toponímicos en los que la toponimia se convierte en pitonisa, ha tenido la valentía de afirmar, una vez más, que el origen del pueblo judío está en la Península Ibérica. Con su libro monumental, da respaldo a la tesis de Milosz. De aquí que para Ribero, los hebreos sean los eberos; lo que le lleva a afirmar el origen común de ambas tradiciones: la hebrea y la eusquera. Dicho de otro modo, el pueblo judío es el que con mayor pureza ha conservado su idiosincrasia ibérica.

El vasco, vestigio venerable de la lengua ibérica, en frase de Pidal, es la antorcha que alumbra la gran civilización prehistórica occidental y que permite descubrir los orígenes del castellanoCuando se produce la dominación romana, la inmensa mayoría de los poblados de Iberia, de las Galias y de la propia Italia siguieron expresándose como lo venían haciendo desde tiempos inmemorialesHay que decir, a todos los vientos, que la maternidad del latín sobre el castellano constituye todo un fraude. La verdad no es otra sino que el castellano constituye una lengua autóctona de la Península Ibérica, emparentada con las lenguas vasca y griega, ambas anteriores a la latina…

Sólo hacerle una corrección a Cristóbal Serra… mal puedo ser yo discípulo de Milosz, cuando como Luis Racionero y otros muchos pueden atestiguar, no supe de su existencia hasta el día 19 de Noviembre de 1991… fecha en que impartió Racionero una conferencia sobre el mito de los romanos que había sido organizada por mí…

Así es la vida, mientras mis tesis históricas eran tenidas por aberrantes, yo era un loco. Ahora que empieza a saberse que eran ciertas, dejaré de ser un loco y dirán que las he copiado. Sin embargo y aunque sé de una persona que lleva años perdiendo el tiempo en esta indagación, nadie encontrará jamás ningún libro o documento que, antes de que yo lo hiciese en 1984, defienda que la Humanidad nación en la Península Ibérica. Y no lo hallarán porque esto es algo jamás se había sabido

La Noche de las Marzas o de ‘las baras’ (Diario Alerta – 02-03-2003)

Esta tradición es –con enorme diferencia- la más antigua e importante de la Humanidad… Permitanme ustedes que les sorprenda con algunas de las revelaciones que el estudio de la tradición marzera me ha hecho…

¿Por qué reciben las varas este nombre, tan obviamente emparentado con la radical euskérica bal-/bar- para designar a los vegetales? Pues por la misma razón por la que el nombre del mes de Marzo procede de Barza. Y antes de Baraza. Nombre vegetal por antonomasia, como corresponde al mes en el que la Naturaleza renace y vuelve por sus fuero, cubriéndose de berde (verde) los campos y los árboles. Hecho que ya se produce, en el Norte de España, en el decurso del mes de Febrero. Y por eso es Barandail el nombre euskérico del último mes del año, Hebrero = Febrero, reconocido como el primero en las épocas en las que la Civilización tenía su principal asiento en el litoral cantábrico hibérico.

¿Por qué el nombre de las baras (varas)? Pues lisa y llanamente porque constituían uno de los elementos claves del ritual barzero o marcero, al ser algo así como una versión reducida del barzandrón = marzandrón en torno al cual se desarrrollaba toda la ceremonia de salutación del nuevo año: el árbol profusamente adornado e iluminado que representaba el nacimiento de la vida en la Tierra en forma de tal, en esas fechas de comienzos de la Prima-Bera… en las que se produce la resurrección de la Naturaleza (¡atención al porqué de la Pascua de Resurrección!)… O sea, que quienes arremeten contra el Arbol de Navidad como algo espúreo y ajeno a las tradiciones ibéricas, son unos auténticos botarates…

El Arbol de Navidad representa al Arbol de la Vida que, supuestamente, había crecido en el centro mismo del Paraíso Terrenal y del que se habían desprendido todas las formas de vida, animal y vegetal, que desde entonces han poblado nuestro planeta… El neocristianismo (inventado en la propia España y no en Roma o en Palestina como yo sostuve en su día) se cargó el culto al árbol y lo reemplazó por el culto al Niño Divino. Que no es sino una versión humana del árbol al que siguen rindiendo culto –sin ser conscientes de ello- los pueblos anglosajones…

¿Cómo eran los belenes o pesebres que montaban nuestros antepasados hace mil, dos mil y hasta tres mil años, por supuesto no en el mes de Diciembre sino por estas fechas? Pues eran troncos huecos de árbol  o trozos de corcho dentro de los cuales introducían la figurita del Niño Dios, rodeados de algunos animales que venían a representar a todos los seres del mundo animal que, como los seres humanos, habíamos nacido del Arb0l de la Vida

Por eso yo monto un Nacimiento en mi casa durante la moderna Navidad y apenas superada la fecha del 6 de Enero, retiro el pesebre y lo sustituyo por un arbolito que representa a ese Arbol de la Vida que constituye el eje fundamental -¡a ver si se enteran ustedes, marzeros de Cantabria!- de la celebración de la Noche de Marzas. Cantar las marzas sin tener un árbol al lado o un marzandrón humano que lo represente, viene a ser como irse de copas a una catedral…: ¡una gilipollez!.

Al fin y al cabo, la celebración de la Nochebuena no es ni más ni menos que una extrapolación, al mes de Diciembre, de la Noche de Marzas. Y de ahí el que en algunas poblaciones españolas se canten las Marzas…, en Nochebuena… o como las Marzas de Salmoral que se cantan en Nochevieja, siendo el 1 de Enero conocida en esta localidad lleunesa como el Día del Niño

Si a esto le añaden el contenido de otras Marzas, también lleunesas, en las que se dice, textualmente, que Jesucristo trajo las Marzas a esta tierra, entonces ya está todo dicho y absolutamente claro. Y no me refiero sólo al origen de las Marzas…, sino al propio origen –hibérico y mitológico- del Cristianismo. Que ésta es la cuestión. Ahora entenderán ustedes por qué porta un báculo o cayado el Papa de Roma, recordando a la vara o callanda que nuestros ancestros portaban en la Noche de Marzas… o de Calendas y en las que, por razones que otro día les contaré, tuvieron su origen los calendarios

La cuna cantábrica de Europa (II) Los pueblos semitas (Diario Alerta – 23-02-2003)

Los genetistas europeos cuyos estudios a partir del ADN vienen corroborando mis tesis respecto a la identidad de origen de los Europeos, no descartan la posibilidad de que pueda haber existido en el extremo oriental de Europa, en el ámbito de la antigua Iberia del Cáucaso, otro foco menor de población originaria que se habría extendido por el Este de Europa y Oeste de Asia, completando ese 75% u 80% de ascendencia cantábrica que se les reconoce a los Europeos.

Aunque algunos historiadores y filólogos… se obstinen en negar la evidencia de la identidad de origen de las dos Iberias euroasiáticas –la occidental o hispánica y la oriental o caucásica– lo cierto es que tanto los testimonios de los historiadores clásicos como las flagrantes afinidades toponímicas y lingüísticas, zanjan cualquier duda… todas las evidencias proclaman, que fueron los pobladores de la Iberia europea los que, en el decurso del último período glaciar, viajaron hasta esas tierras asiáticas a las que, por hallarse entre dos mares como las de su solar de procedencia, bautizaron con el nombre de Iberia que ha perdurado hasta que, para evitar confusiones con la Iberia matriz, acabase imponiéndose el nombre de Georgia hoy vigente…

En el Oriente Próximo se produce un fenómeno similar al que observamos en Europa: pueblos que comparten filiación común –cantábrica, como ahora se reconoce al fin-, sustentan también unas mismas creencias religiosas (los pueblos del Libro), circunscritas en este caso en el marco del cristianismo… Y en el Oriente Cercano, también, al repartirse entre dos religiones que, en su origen, fueran la misma: islamismo y judaismo.

Resulta sencillo presumir la evidente relación existente entre los Iberos asiáticos y los Hebreos del extremo occidental de este mismo continente. Y dadas las totales afinidades raciales de éstos con sus hermanos y hoy adversarios los pueblos de estirpe árabe, se hace imposible no concluir que todos estos pueblos se encuentran estrechamente vinculados entre sí. Como por otra parte denuncia el hecho de que Arabes y Judíos se expresen en dos lenguas hermanas de cuño semita… ¿Son los pueblos semitas –y, por ende, sus hermanos del Asia Anterior– originarios como todos los Europeos e Indoeuropeos del Norte de España?… existen razones de peso para tomar esta posibilidad seriamente en consideración…

El propio gentilicio de los Hebreos está estrechamente relacionado con la antigua grafía del nombre del río Hebrón o Ebro… Los significados de hebreo = eberim = ibraim en las lenguas del Mediterráneo oriental fuera: occidental, del final de la Tierra, del País del Ocaso… o del Hebro… Históricamente se haya postulado a Armenia como cuna del pueblo judío, confirmando con ello su ascendencia ibérica al ser Armenia Mayor uno de los antiguos nombres, documentado cartográficamente, de la Península Ibérica (y del propio río Ebro, como prueba la toponimia de sus fuentes)…

La ascendencia de los Arabes no parece ser muy distinta… el objetivo declarado del pueblo árabe en su conquista del Norte de Africa fuese la Península Ibérica; tierra a la que –conscientes de su ascendencia ibérica– conocían con el nombre de Al Andalus (El Paraíso). Lo que explica que los pueblos de raza bereber se sumasen encantados a esa labor de reconquista del solar ibérico del que también ellos se sabían originarios. Y en este caso contamos con el testimonio de Salustio al documentar que todos los pueblos de raza blanca del Norte de Africa eran originarios de la Península Ibérica. ¿No cae por su propio peso que si la raza bereber procedía de Iberia, sucediera otro tanto con los pueblos del Mediterráneo oriental que tan innegables vínculos tienen con sus vecinos norteafricanos?…

La guerra del castellano (VII) La actitud inconcebible de Castilla… y de Cantabria (Diario Alerta – 16-02-2003)

A veces tengo la impresión de que estoy soñando y hasta, a la vista de cómo se conducen Valladolid y la propia Junta de Castilla y León en el asungto de la cuna y del Camino de la Lengua, me ha asaltado la duda respecto a si mi ciudad natal y el gobierno de esa región aspiran a integrarse próximamente en la comunidad de La Rioja. Porque de otro modo, no alcanzo a entender cómo se alían con la región española que más daño está tratando de hacer a la región castellanoleonesa, al robarle nada menos que el orgullo y la gloria de haber servido de cuna de la lengua Castellana….

Y entretando, mientras los munícipes de las capitales castellanoleonesas se despepitan por verse incorporados al proyecto riojano, todas las comarcas septentrionales de Castilla y León en las que en realidad naciera nuestra lengua, languidecen en el más absoluto de los olvidos, me imagino que perplejas al contemplar cómo hasta sus propios paisanos les dan la espalda para unirse a quien, en puridad, se está conduciendo como su enemigo... Si esto se hubiera planteado en la Edad Media habría sido el desencadenante de una guerra…

Es estúpido que se consagre como dogma que la lengua castellana nació en una provincia que jamás ha formado parte, propiamente, de Castilla… el problema que subyace detrás de todo este asunto es el de la pavorosa insolidaridad de las gentes de nuestro país, unido al de su no menos pavorosa ignorancia

Algún día les contaré a ustedes con todo detalle cuanto ha acontecido desde que el día 9 de Octubre del pasado año presentase yo mi impugnación a la propuesta presentada por La Rioja para que su Camino de la Lengua fuese declarado Patrimonio de la Humanidad. Algún día se lo contaré –y se lo contaré también, de paso, a la Presidencia de la UNESCO, a la del Consejo de Europa… y a alguien más que de momento me callo, para que se conozcan todas las maniobras arteras y bajas que mis antagonistas riojanos (y sus acólitos castellanos) han urdido para tratar de hundir mi propuesta de un nuevo itinerario que se muestre fiel y riguroso con la verdad histórica…

Depurando responsabilidades (I) ‘A cada ruin, le llega su San Martín’ (Diario Alerta – 09-02-2003)

Ahora que los estudios genéticos han confirmado cuanto yo había descubierto a través de la investigación filológica, historiográfica, mitológica, etnológica, antropológica y arqueológica, ahora que es ya unánime entre los genetistas la convicción de que la Europa paleolítica –y, por ende, el homo sapiens- nacieron a orillas del Cantábrico, ahora que toda una legión de investigadores europeos y norteamericanos refrendan este capítulo fundamental de mis ya viejas tesis históricas, denostadas y perseguidas durante dos décadas por la Universidad española y por la totalidad de los políticos e intelectuales de nuestro país, parece llegado el momento de que yo haga con cuantos me han ninguneado durante veinte años, lo que ellos habrían hecho conmigo si la Ciencia les hubiera dado la razón y su veredicto hubiera sido contrario a mis tesis: decapitarme

Mi calvario comenzó al haber incurrido en el nefando crimen de descubrir que nuestra especie había nacido a orillas del Cantábrico. Horroroso crimen, ciertamente, porque yo había dado con algo que nadie había ni siquiera olido jamás y que, por consiguiente, ponía en evidencia la ignorancia –y lo que es peor- el bajísimo nivel intelectual de todo el mundo intelectual y académico de nuestro país. Esa es la cruda y triste realidad: se ha hundido mi vida durante veinte años, no porque mis tesis fueran erróneas sino justamente por lo contrario: porque eran ciertas; se ha hundido mi vida porque había visto lo que nadie había sido capaz de ver; se ha hundido mi vida porque, al descubrir algo de la magnitud de lo que he descubierto, los niveles de celos de la por definición y por antomasia enviodiosísima clase intelectual española, alcanzaron cotas imposibles de medir y de superar.

Por este terrorífico crimenpor poner en evidencia la horrorosa mediocridad de nuestros intelectuales y políticos– se ha arruinado mi vida en su etapa de mayor creatividad y madurez, y por eso, porque ya está uno absolutamente harto de ver cómo los Españoles nos erigimos en jueces y en verdugos de nuestros mejores compatriotras…, porque ya está uno aburrido de soportar a inquisidorcillos de mala muerte que lanzan anatemas a diestro y siniestro, amparados en su condición de clérigos, de catedráticos, de científicos o de políticos…, porque ya ha pasado, venturosamente, el tiempo en el que la verdad no la dictaba la Ciencia sino los santones de turno…, por todo ello, no voy a parar hasta conseguir que la sociedad vea a quienes así se han conducido conmigo, como lo que verdaderamente son: gentes vacías, ignorantes, mediocres, fatuas, prepotentes… y, además, malas personas

El denominador común de todos esos personajes es el de ser unos vividores de tomo y lomo, pendientes sólo del saldo de su cuenta corriente, de acumular prebendas y distinciones y de mantener lo más alta posible la cotización de sus nombres, disfranzándose para ello, si es necesario, de ecologistas, de solidarios, de feministas, de ultrademócratas o de lo que sea. Cuando la triste realidad es que todo aquello que no les beneficie, de manera directa o indirecta, se les da una higa…

El primero en el que en esta nueva etapa voy a centrar toda mi artillería, es un individuo del que sólo conozco su apellido, Muñiz, y que ostenta, según me dicen, el cargo de Director General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Cantabria… ¿Por qué?… pues porque hace cosa de unos meses, se produjo esta escena que brevemente les comento: en una reunión de responsables de Patrimonio de las comunidades que poseen obras gestadas por el arquitecto catalán Antoni Gaudí, la representante de la Generalitat de Catalunya le hizo algún comentario, en tono elogioso, a ese tal Muñiz en relación conmigo y con esta página de ALERTA. Y de este auténtico donnadie, demostrando su nula categoría intelectual y humana, fue y le espetó a aquella señora lo que sigue: ¡Ah! ¿pero ese señor no es un loco?

La arquitecta catalana, que conoce mi vida y mi obra porque he sido, en Cataluña y en toda España, el pionero en la lucha por la recuperación de nuestro Patrimonio Histórico-Artístico, le contestó a este botarate que ella ignoraba si yo estaba loco o no, pero que había ido por delante en todo cuanto he emprendido y que en todo ello el tiempo me ha dado la razón. Por desgracia, España está inundada de Muñices. De personajillos que no han hecho ni harán en toda su vida nada singular ni destacable y que, en su infinita estupidez, se permiten el lujo de ningunear a quien les da algo así como un millón de vueltas en todo…

La cuna cantábrica de Europa (I) Las lenguas ‘euroasiáticas’ (Diario Alerta – 02-02-2003)

La revista Investigación y Ciencia, edición española de Scientific American, en su número correspondiente al mes de Enero, ha reproducido el artículo… en el que se da cuenta de los estudios genéticos y filológicos que establecen que Europa tuvo su cuna en el Norte de España, habiéndose proyectado inicialmente por ambas vertientes de los Pirineos. Varias regiones españolas se ven, pues, directísimamente implicadas en esta revolucionaria tesis que supone la rotunda confirmación de las que, en este sentido, vengo defendiendo desde el año 1984

Asturias, Cantabria, Euskadi, el norte de Castilla y León y de Navarra, prolongándose por el Oeste hasta Galicia e incluyendo por el Este e Aragón y a Cataluña –junto con todas las regiones del Sur de Francia– se convierten, así, en la matriz de Europa y de cuantos pueblan este continente. Aunque, ¿solamente de ellos?…

Si como ahora se reconoce científicamente, los Europeos son originarios del Norte de España y si, como también se admite, la lengua vasca o baskongada es la más antigua del continente, matriz por consiguiente de todas las lenguas europeas, entonces ello viene a significar que no son sólo los Europeos los que tienen su cuna a orillas del Cantábrico sino también buena parte de los pueblos asiáticos que se expresan en lenguas integradas en la gran familia de las lenguas indoeuropeas

La proyección de las lenguas indoeuropeas no se produjo de Este a Oeste como hasta hoy se ha venido sosteniendo, sino que sucedió exactamente a la inversa. Fue, pues, el extremo más occidental de Europa el que acuñó la primera lengua hablada en el continente euroasiático, habiendo dado vida por ende a los primeros pobladdores del mismo. Gentes que, como ahora confirman los estudios genéticos, se proyectaron por toda Europa y el Norte de Africa desde su solar originario a orillas del Cantábrico y de ambas vertientes –francesa y española- del macizo de los Pirineos. Todo lo cual acontecía en el decurso del último período glaciar y, por lo tanto, en pleno Paleolítico SuperiorAltamira, Lascaux

La guerra del Castellano (VI) Hablaban romance, pero escribían en latín (Diario Alerta – 26-01-2003)

Uno de los estudiosos que ha arremetido contra la aberración emilianense ha sido el divulgador Nicolás Dulanto Sarralde, castellano viejo de apellidos netamente euskéricos al que debemos el libro Valpuesta, la cuna del castellano escrito, editado con el loable propósito de denunciar la inconsistencia de la pretendida filiación riojana de la lengua castellana…

Dulanto nos ha dejado escrito en su libro lo que sigue: Los escribas, formados escriturísticamente en latín, al redactar aquellos códices no mostraban con fidelidad, ni podían hacerlo, la lengua que usaban ellos y sus paisanos. Esos documentos no nos ofrecen el proceso del romance castellano, sino adaptaciones escritas. Sin embargo, las gentes y los escribas hablaban romance y se entendían perfectamente entre sí, tanto como hoy lo hacemos nosotros en español. La denominación de un castellano incipiente o “balbuciente” como se ha calificado con frecuencia al de las glosas, hay que atribuirlo al romance escrito, no al hablado. Del Castellano oral al escrito hay un gran trecho, no sólo de años, sino de varios siglos.

La mayoría de la población era ágrafa, puesto que era analfabeta. Se comunicaba mediante el uso de la lengua romance y no del latín. Sólo algunos clérigos y gente de curia estaban alfabetizados y, a la hora de escribir, empleaban el sistema gráfico latino en unos textos que después tan sólo podían leer personas instruidas. Uno de los cánones del Concilio de Tours, celebrado en 813, nos muestra la barrera idiomática existente entre la gente del pueblo con el romance como vehículo de comunicación hablada y el reducido ambiente de los cultos. Su normativa, que recomienda a los presbíteros que “prediquen en romance para que puedan ser entendidos por los fieles”, nos revela de forma indirecta que la lengua usada por la generalidad de la gente no respondía (ya) a la latina, que era la que los instruidos usaban en la escritura. (el ya no es del autor, sino mío)…

Resulta sencillamente aberrante pretender que en el decurso de los siglos IV, V, VI o VII el conjunto de la sociedad pudiera haber utilizado como único medio de expresión la lengua latina… y que un siglo más tarde nadie tuviera ya ni idea de dicha lengua. Si el latín hubiera llegado a ser lengua materna en alguno de los países europeos, habría evolucionado y se habría modernizado en mayor o menor medida, pero no habría dejado de hablarse jamás para dar paso a otras lenguas, hermanas, pero sustancialmente distintas…

En definitiva muestren la modestia intelectual necesaria como para admitir que todo lo que se creía saber sobre la génesis de la lengua castellana es absolutamente falso.

La guerra del Castellano (V) Un itinerario cultural sin parangón (Diario Alerta – 19-01-2003)

Tanto por su trascendencia histórica como por su riqueza artística, la Ruta del Castellano que he sometido a la consideración de la UNESCO y de la Corona Española, configuraría el más completo de todos los itinerarios culturales hoy existentes, al aunar los alicientes y atractivos de carácter histórico, con los artísticos y los paisajísticos… La lengua –el castellano– se convierte en el pretexto para poder recorrer una larga nómina de jalones o hitos de nuestro pasado… lengua que es fruto del hermanamiento de varias lenguas de estirpe cantábrica, habladas hasta hoy mismo en el Norte de España. Y me estoy refiriendo al Lleunés y su hermano gemelo el Bable asturiano… Al Montañés y a su versión meseteña el Palentino… A la lengua Euskera o Baska… Y, por último, a la lengua Kaló o Gitana, hablada por los Gitanos españoles…

En la Ruta del Castellano que propugno se hallan presentes, para empezar, seis Ciudades Patrimonio de la Humanidad: Salamanca, Zamora, Ávila, Segovia, Alcalá de Henares y Toledo. Las seis apiñadas en torno a los antiguos Montes Herminios, conocidos en otras épocas como Macizo de Zarrata o Sarrat: la actual Cordillera Central o Carpeto-Betónica que viene a ejercer la función de bisagra entre las dos Mesetas castellanas.

Algo más al norte y en el área de influencia… de la Cordillera y la Subcordillera Cantábricas… otros cuatro hitos fundamentales de la nueva Ruta que propongo… las siguientes capitales: Burgos, León, Oviedo y Palencia… que incluyen cuatro de las Catedrales más notables de Europa, Patrimonio de la Humanidad, también algunas de ellas. Y estamos hablando de la Cabeza de Castilla, en el caso de Burgos; de la antigua capital del Reino de León; de la sede, a su vez, del Principado de Asturias y, por último y en el caso de Palencia, de la primera Universidad española amén de una de las primeras del continente europeo, en competencia con las de Bolonia, Oxford = Oxonia y Cambridge = Cantabrigia

Añadir un abanico de centros monásticos y elesiásticos de primer orden. Encabezan la lista las Catedrales de El Burgo de Osma, Vitoria y Santo Domingo de la Calzada. Se suman en ella las Colegiatas de Santa María de Toro, Santa María de Santillana, Santo Domingo de Soria y Santa María de ArandaMonasterios tan renombrados como los de: Santo Domingo de Silos, San Salvador de Oña, San Pedro de Arlanza, San Pedro de Cardeña, Sahagún, Santa María de Valpuesta, Santa Clara de Tordesillas, Santo Toribio de Liébana, Santa María de Aguilar de Campoo, Santa María de Nájera, San Millán de la Cogolla, Santa María de Puerto, en Santoña, Valbuena de Duero o San Juan de Duero, en Soria… más los monasterios integrados en la Ruta del Castellano, algunos de ellos tan destacados como Las Huelgas y la Cartuja de Miraflores, en Burgos, San Benito de Valladolid, San Marcos de León y Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, en Oviedo.

La lengua española se ha gestado en todas esas regiones españolas que han quedado contempladas en los párrafos precedentes… regiones en las que existieron otras joyas artísticas, de rango incluso superior, como las que hoy podemos contemplar en un puñado de grutas desparramadas por el entorno inmediato de la nueva ruta Ruta del Castellano y entre las que destacan yacimientos arqueológicos universalmente renombrados como los de Altamira y Puente Viesgo, en Cantabria… o Atapuerca en Burgos.

Insisto, una vez más, en que ningún país podría reunir en una sola ruta turístico-cultural, por otra parte no excesivamente extensa, enclaves tan señeros y variados como los mencionados, siendo plausible pensar que su trazado llegará a ser recorrido por gentes de todo el mundo, con independencia de que tengan o no como materna a la lengua castellana… una Ruta integradora… de la que sería posible obtener de la UNESCO, esta vez sí, la declaración de Patrimonio de la Humanidad

La guerra del Castellano (IV) Se llama ‘Castellano’ porque nació en Castilla (Diario Alerta – 12-01-2003)

La lengua castellana no nació en La Rioja y existen centenares de documentos y miles de argumentos filológicos que lo demuestran… intenten acallarme de la única forma posible: con la fuerza de la razón científica. El trazado inicial de Ruta no tiene ningún futuro, porque ha sido gestado a espaldas de la verdad científica…

El proceso de evolución seguido por los diferentes sonidos –las consonantes– me permite saber qué palabras son más antiguas que otras y qué lenguas son más antiguas que otras. Porque el quid de la cuestión radica en que se ha pensado que cuando se escribieron las Glosas estaban naciendo las lenguas romances, lo que es un disparate colosal. Hacía muchos siglos que la gente hablaba en romance y que los monjes, sólo los monjes, escribían, que no hablaban, en latín… en textos –de los albores del siglo VII– aparecen palabras y sintaxis en castellano…

Son dos debates distintos en los que, si lo desean, van a poder encontrarme: 1) el de la Cuna y Ruta del Castellano, que zanjan por sí mismas las escrituras de los siglos VII, VIII, IX y X; 2) el del verdadero origen del Castellano y de todas las lenguas romances, que he propuesto sea debatido, ampliamente en un Congreso sobre los orígenes de la Lengua Castellana que debería celebrarse a mi juicio, en la ciudad de Burgos

La Ruta del Castellano no puede ignorar, bajo ningún concepto, ni a Burgos, ni a León, ni a Asturias, ni a Cantabria, ni a Alaba. Porque si se prescinde de estas provincias, será todo menos Ruta del Castellano… buscando una salida razonable en mi trazado de la Ruta incluyo San Millán, sino también a Nájera y a Santo Domingo de la Calzada. Dos ciudades riojanas que no pueden quedar fuera del Camino de nuestra lengua… En todo caso, huir de localismos y evitando, en lo sucesivo, incurrir en la tentación de señalar una cuna concreta para nuestra lengua. Porque esa supuesta cuna, no existe, y si hubiera que señalar una se situaría a orillas del Cantábrico. Más específicamente, en las costas de Cantabria, región que –a pesar de ello- no ha movido un solo dedo para reivindicar su derecho a ser reconocida madre de nuestra lengua

La guerra del Castellano (III) El mayor descubrimiento de la Historia (Diario Alerta – 05-01-2003)

El pilar fundamental de cualquier proyecto radica en la credibilidad y autoridad de la persona que lo ha concebido. Y, en este sentido, quienes actuando a la desesperada intentan boicotear mi proyecto de un nuevo trazado para la Ruta del Castellano, desconocen que acaba de publicarse en sendas revistas científicas, una francesa y otra estaunidense, el resultado de unas investigaciones genéticas y filológicas llevadas a cabo por científicos europeos, que suponen la confirmación aplastante de las tesis que vengo defendiendo… en relación con la filiación cantábrica de todos los habitantes de Europa

El haber defendido los orígenes del lenguaje y de la civilización en el Norte de España, nada menos que veinte años antes de que se confirmen a través de la Genética, considero que es mi principal credencial a la hora de rebatir cuanto se ha venido diciendo respecto a los orígenes de nuestra lengua y de proponer una alternativa como la que he presentado a la UNESCO… Ha querido el azar que la publicación de ese descubrimiento se produzca un mes después de que yo presentase a la UNESCO, como base de mi propuesta, el libro titulado: La región Cantábrico-Pirenaica, cuna del lenguaje humano

He debido sufrir casi veinte años de ostracismo por defender la tesis del origen cantábrico de toda la población del continente europeo, probada ahora a través de los estudios de Biología Molecular. Este descubrimiento crucial… acaba de publicarse en la revista Pour la Science, edición francesa de la estadounidense Scientific American… del mismo se desprende que la mayoría de los pobladores del continente europeo proceden del Norte de España. Más concretamente del País Basko, aunque no debe concederse mayor importancia a este dato, dado el total desconocimiento que los investigadores de todo el mundo tienen respecto a la extensión de la antigua Baskonia = Bizkaya = Kantabria = Asturia que se extendía desde el Hebro hasta el Cantábrico y desde  el Hebro hasta el Cantábrico y desde los Picos de Europa hasta el Pirineo

También desconocen que fueron los colonizadores de buena parte de Asia… Y de América… Y en cuanto a Africa, tanto Salustio como los propios Cartagineses dejaron escrito que los habitantes de todos los países que se extienden al Norte de ese continente, eran originarios de la Península Hibérica. Por eso son de raza blanca, en contraste con todos sus demás pobladores de raza negra

La noticias de la filiación hibérica de los habitantes de Europa ha pasado totalmente inadvertida en España, deliberadamente silenciada por la práctica totalidad de los medios de comunicación tanto audiovisuales como escritos. Y ello a pesar de que, a mi juicio, desde el descubrimiento de América por la Corona de Castilla en 1492, no se había producido una noticia de mayor trascendencia en todo el mundo… la propia filiación hibérica de la civilización humana

Hace dos décadas que vengo defendiendo que la solución, a largo plazo, para el conflicto basko que desde la restauración de la democracia viene enturbiando el desarrollo en armonía de la convivencia entre los Españoles, pasa por la difusión a gran escala de los resultados de investigaciones como las mías o como ésta que acaba de publicarse en Francia y en los Estados Unidos. Porque estos estudios prueban que los Baskos comparten el mismo origen que el resto de los Españoles, confirmando que los vínculos de fraternidad entre el pueblo Euskaldún, el Nabarro, el Asturiano, el Cántabro, el Gallego y el Castellanoleonés, son absolutos…trabajos están centrados en niveles del Magdaleniense Inferior, definidos por el catedrático como “una época contemporánea de importantes ocupaciones en las cuevas de Altamira, El Castillo y el Juyo, cuyos materiales guardan una gran similitud con los encontrados en la Cueva del Mirón”. Continúa…

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